Aún pasa

Tan sólo ocho años tiene para contar
y en un pacto de hombres la van a casar,
su madre se niega no quiere entregarla.
Con su hija en brazos su vida se apaga,
una daga ciega en su corazón se clava,
retiran su cuerpo, no manche la sala.
Y a la niña pura que no entiende nada
la entregan al hombre de la blanca barba,
han pagado el precio la dote está dada.
Maldito dinero que todo avasalla,
malditas las leyes que mutilan el alma
y … malditos los que miran y callan.

