Portada » VII ENCUENTRO CON EL GATO CASIMIRO

VII ENCUENTRO CON EL GATO CASIMIRO

   Aprovechando esta sucesión de días festivos desde el día 24 de diciembre, Nacimiento de Jesús, hasta el 6 de enero en el que se celebra la adoración de los Reyes Magos, le he preguntado al gato Casimiro qué significado tiene para los animales estas fiestas tan señaladas. La pregunta no le ha sorprendido por lo que pensé que la esperaba. Después me arrepentí, tarde, pues me pareció una pregunta absurda. El gato Casimiro inclinó su cabeza (unas veces lo hace hacia la derecha y otras hacia la izquierda, ignoro si tiene algún significado) para verme mejor con su único ojo y con la acostumbrada serenidad y seguridad me dice: “para los animales todos los días son fiesta, regocijo, y a nuestro modo damos gracias a Dios, no necesitamos ese invento humano que llamáis fiestas. Los animales gozamos de una secreta alegría interior permanente y necesitamos muy poco para vivir.

Los humanos tenéis que inventaros eso que llamáis “fiestas” como estas que cada año celebráis con solemnidad, el Nacimiento de Jesucristo el Salvador, y todo se polariza en lo material: comidas, bebidas, vestidos, bailes, viajes, regalos y desbordamiento de todas las pasiones, pero en absoluto rememoráis el porqué de esta festividad y su simbología.

El hombre es absurdo, contradictorio. Todo humano medianamente inteligente sabe o debería saber, que en parte es animal y en parte santo; en la mayoría predomina lo primero y en los otros lo segundo; son una mezcla de locura y de razón, de amor y de odio, de cobardía  y de valentía; y puede ser al mismo tiempo crédulo e incrédulo, idealista y escéptico, altruista y hedonista ególatra.

La mezcolanza de estos rasgos conflictivos le provoca fuertes tensiones y perturbadoras pasiones que hacen del hombre un ser poco fiable en su conducta y por tanto también en su felicidad.

A esta exposición del gato Casimiro le hubiera hecho varias objeciones pero como estaba seguro que me las rebatiría pues las acepté en conjunto y seguí insistiendo en el tema y le pregunto sobre la recomendación que hizo recientemente la comisaria de Igualdad de la Unión Europea a sus funcionarios de que no felicitaran la Navidad y sí las “fiestas” para no molestar o incomodar a los no creyentes o no cristianos…

_Esta vez Casimiro inclina la cabeza hacia la izquierda y mira hacia arriba que yo interpreto como “mirada hacia el cielo, hacia la Divinidad”, y dejó caer estas palabras: “hay personas que en apariencia son estúpidas, hablan y se disipa toda duda. Así que queriendo vencer su estupidez rara vez dejan de ponerla de manifiesto”.

Dicho esto le pregunto por las palabras que nuestro presidente del Gobierno suelta continuamente a los cuatro vientos presumiendo de su victoria contra el coronavirus gracias a la buena gestión de su gobierno, cuando es un hecho comprobado que la gestión de la pandemia  ha sido un completo desastre en la falta de medidas preventivas, falta de material sanitario, de su protección, la negación del número de muertos, su abandono sin el consuelo de sus familiares, y con más de ciento cuarenta mil fallecidos… ¿Es esto una gestión gloriosa? Además repiten obstinadamente que no van a dejar a nadie atrás.

El gato Casimiro triste en su gesto, en sus palabras y en el tono de su voz me dice: “ En eso de que “no van a dejar a nadie atrás” quiere decir que se lo van a llevar todo por delante que es muy distinto”. Para una época difícil se ha elegido al presidente menos idóneo. Esa es la triste realidad. Dentro de poco dirá también que gracias a su gestión ha vencido al volcán y los terremotos de La Palma, y por qué no, a los terremotos de Granada, y también dirá que el presidente de EE.UU le está pidiendo de rodillas que le reciba en La Moncloa, y la gente lo creerá. Así está la sociedad actual.

Te voy a poner un ejemplo de responsabilidad, nobleza y autenticidad. El presidente de la empresa automovilística Toyota, SHOTAROKAMIYA, en cierta ocasión hizo públicamente estas declaraciones: “Me siento muy apenado por las personas que han muerto en accidente de tráfico y que hayan podido perecer en las carreteras en vehículos producidos en nuestras fábricas”. Compara esta actitud del presidente de Toyota con la fatuidad del presidente de España.

Cuando Casimiro terminó de hablar le hice otra pregunta, quizás absurda, incontestable, pero como estábamos en Navidad quise insistir. Le recordé que en otras ocasiones le había preguntado si los animales tenían alma y me había dicho que sí, y, que el Papa San Juan Pablo II también lo había afirmado: “Los animales tienen alma”. Si esto es verdad la venida de Jesucristo a la Tierra para salvar a la humanidad ¿entraban también los animales?

    _ Casimiro titubeó un poco y después dijo: “Tú quieres saber lo que ni los Padres de la Iglesia, ni los filósofos, teólogos, los místicos, ni los santos han sabido aclarar”.

Hay cosas que sólo están en la sabiduría de Dios y por tanto entra en el misterio. No obstante, hay algo muy significativo: los animales, el asno y el buey fueron los únicos testigos del Nacimiento de Jesucristo junto a José y la Virgen, y además le prestaron su cuna que fue el pesebre; los animales le dieron calor, protección y compañía. Y en la representación de los belenes por muy sencillo y simple que sea, siempre aparece la borriquilla que simboliza la paciencia, la humildad, la paz; y el buey símbolo de la fortaleza y el sacrificio. Este animal también es el atributo del evangelista San Lucas.

          Todo esto que te he apuntado puede que le aporte algo de luz  a tu alma, pero si deseas consultar por otro sitio lee la vida de San Francisco de Asís, él fue quien más unido estuvo con los animales.

 

          ROGELIO BUSTOS ALMENDROS 

 

Deja un comentario