Portada » VIAJE A GRECIA

VIAJE A GRECIA

Un viaje a Grecia despierta en un hombre reflexiones profundas sobre la vida, la muerte y la decadencia política, comparando la sabiduría clásica con la realidad española actual.

elderly_thoughtful_man_traveling_through_ancient_Greece

                                                                   ¡Oh, razón de gobierno necia

                                                         ¿Qué no harás, di, si hacer sabes

                                                           del delito conveniencia?

                                                                                  (C. de la Barca)

    Me cuenta mi amigo Juan que se ha cumplido uno de sus grandes deseos y quizás el último: visitar Grecia cuna y cultura de muchas cosas; y sobre todo la cuna de eso tan deformado y prostituido hoy en España que se llama “DEMOCRACIA”.  Y antes de decir todo lo que ha visto, a modo de prólogo o de introducción me dice: “sabes, porque me conoces desde hace mucho tiempo, que no soy ni triste ni pesimista y tampoco melancólico, pero te digo convencido de que ya me puedo ir al otro mundo cuando Dios disponga; estoy preparado, bueno, siempre lo estuve, porque como soy soñador, siempre el meditar sobre la muerte me ha parecido una ocupación entretenida y por eso nunca la he temido;  es en cierto modo una, quizá, extraña forma de libertad, porque en la decadencia que sufrimos cada día que vivimos y la naturaleza nos priva de ver nuestra pérdida y nuestras grandes limitaciones. ¿Qué le queda ya a nuestra edad del vigor de nuestra vida pasada? Ha sido precisamente durante este viaje a Grecia, de 8 días de duración donde más he reflexionado sobre la vida y la muerte.

    Le interrumpo y le digo que con todo lo que me está diciendo y en la forma, estoy a punto d echarme a llorar, y le empujo a que me cuente lo que ha visto en Grecia que tanto le ha afectado.

   En Grecia, continua Juan, si tienes algo de sensibilidad y no estás ciego, te impresiona todo en un sentido y en su contrario. La belleza de las miles de esculturas, los templos, los teatros y otros muchos monumentos aunque estén en ruinas en la actualidad no le quita belleza, y demuestra que el esplendor de aquella civilización que hizo tales maravillas. Todo lo que allí queda es una lección de historia, de arte, de filosofía, de literatura; y cómo no de la perversidad de los hombres de todas las épocas que siempre estuvieron matándose y destruyendo. Y lo triste, lo lamentable es que continuamos por el mismo camino de perdición. Ni aprendemos ni escarmentamos.

DELFOS.– La visita a la antigua ciudad de Grecia me hizo pensar en España. Allí estaba el famoso templo del dios Apolo, y en su interior se encontraba la sacerdotisa llamada “Pitonisa”. A este templo acudían los que iban a empezar una guerra, un viaje o cualquier otra gran empresa para consultar el oráculo para saber si les iba a ir bien. La guía nos contó que las respuestas que le daba el oráculo eran muy ambiguas y podían interpretarse en una dirección y en su contraria, o sea, que todo era falso, sólo una pantomima. Por supuesto que estas predicciones se pagaban muy bien.

    Entonces mi pensamiento se trasladó a España y me reí de una forma tonta. recordé la predicciones de las agencias cuando se van a celebrar las elecciones los diputados que sacará según el partido y las circunstancias del momento. Y en el centro de toda esta gran farsa está el oráculo oficial dirigido por el Sr. Tezanos, todo un “pitoniso” que siempre da en el clavo, en el clavo equivocado. Eso sí, bien pagados a su director y las encuestas.

  AREÓPAGO.– Otro lugar que me hizo reflexionar mucho y pensar en España, fue la visita a la “colina de Ares”, cerca de Atenas donde estaba el areópago, que sería lo que hoy en España es el Tribunal Supremo, protector de las leyes y que intervenían en los asuntos públicos, y por supuesto es la política.

    La guía nos contó de forma pormenorizada la historia de este Tribunal, en el que fue juzgado el dios de la guerra, Marte, por sus corrupciones, su crueldad, abuso de poder y otras lindezas. A pesar de ser un dios fue citado a comparecer ante este Tribunal establecido al aire libre. Estos juicios se realizaban durante la noche en la oscuridad para que los jueces no pudieran verse por la influencia que podían ejercer unos en otros y la apariencia personal del acusado. Marte, a pesar de las graves acusaciones fue exculpado. Desde entonces, la colina pasó a llamarse de Ares y el tribunal Areópago, y los jueces aerópago o aeropagitas.

   Nuestra guía, que estaba muy bien preparado sobre la historia de su patria y hablaba correctamente el español, nos contó una anécdota muy curiosa de este tribunal del Areópago, y era que cuando se presentaba un caso difícil de resolver por intereses particulares por presiones de algún cargo político o cualquier otra causa pues se aplazaba el juicio hasta pasados cien años.

     Como comprenderás al oír esto inmediatamente mi pensamiento volvió a España. ¿ A dónde? Pues a los tribunales de Justicia, a los gobiernos y toda la porquería que están desprestigiando a España y a los españoles. Y puede que según el camino que se están llevando a los investigados, a los imputados y demás ladrones puedan por las presiones de todas clase que se aplacen los juicios no cien años, sino mil, es decir, que salgan absueltos a pesar del cúmulo de pruebas.

   Me queda con la boca abierta ante la sabiduría que muestra nuestro amigo Juan, y le dije que deberían darle el título de doctor, y él me contestó con cierto cachondeo, ¿obtener el título de doctor como el Sr. Sánchez? Mejor el de catedrático como lo ha obtenido la Sra. Begoña Gómez. Pues sí, no es mala la idea, le contesté yo.

José Antonio Bustos

Deja un comentario