TERCERA PARTE: LOS XUETES DE MALLORCA
Tercera parte dedicada a los xuetes de Mallorca: actos de fe (1678–1691), confiscaciones, persecución y estigma social prolongado durante siglos. Un texto que une memoria histórica, economía, exclusión institucional, apellidos señalados y la persistencia del debate académico y social sobre su identidad.

De entre todos los actos y sentencias merecen especial atención los siguientes por su crudeza y enorme transcendencia.
El 2º acto de fe se celebró el 23 de abril de 1678 en la iglesia de santo domingo, era el segundo domingo de Pascua, desde las siete de la mañana hasta las seis de la tarde. Se dice que derribaron sus casas y echaron sal en el jardín donde hacían las ceremonias. Fueron 200 los condenados. Los culpables eran sometidos a garrote y quemados en un gran holocausto cerca del castillo de Bellver, en las afueras de la ciudad. Consta muy detalladamente en los Anales Judaicos de Mallorca y en el Cronicón.
El 3ª acto fue el más extraordinario de todos porque en éste Rafael Valls, Rafael Benet Tarongí y Catalina Tarongí fueron condenados y quemados vivos como herejes contumaces. Este acto atrajo a una gran multitud, acudieron las autoridades de la isla, altos dignatarios del Estado y de la Iglesia, hasta asistió el gobernador de Milán que iba de paso a tomar posesión de su cargo, el cual se conmovió enormemente al ver a una condenada, Isabel Aguiló, que hizo una petición de gracia antes de ser quemada.
El mayor interés de este acto se centraba en la persona de Rafael Valls, el célebre rabino y dirigente de los conversos. Dicen que expertos teólogos intentaron convencerlo mediante pasajes de la Biblia, pero éste no se dejó prefiriendo la hoguera. Rafael Valls y Pedro Onofre Cortés eran los dos dirigentes de la “Comunidad Secreta”, a los cuales se le s podía consultar cualquier duda o problema relativo a la Ley de Moisés. Rafael Valls quemó los libros que habían proporcionado literatura herética a su familia cuando se iniciaron las detenciones en el año 1667.
en los años que siguieron a 1691 los conversos y sus descendientes – entonces llamados ya abiertamente xuetes – consideraron este año como el más negro de su historia. Fue el año del apogeo de la “inquisición mallorquina”. a partir de este año ya no se realizaron sentencias de muerte. el padre Garau en su libro “La Fe Triunfante” también describe con gran crudeza los actos de fe de dicho año.
LA ECONOMÍA
Los herejes se quejaban de que los detenían para quedarse con sus bienes y no por ser herejes. Les quitaban sus casas, la mercancía con las que se ganaban la vida, el oro, las joyas. los muebles y todo lo que tuviera algo de valor. Muchos de ellos se los daban a guardar a sus amigos, los cristianos viejos, durante su encarcelamiento. Otros, parte de su fortuna la ponían a nombre de comerciantes amigos de Flandes o de Italia.
Efectivamente, la economía se resintió. el conde de Montenegro le escribió al rey en el año 1679, quejándose de la confiscación de los bienes de los xuetes porque amenazaba al comercio y a la prosperidad de la isla, sobre todo a la joyería y al comercio.
LA HEREJÍA
Se vieron forzados a vivir en unos espacios tan reducidos como el barrio de el Call y el de Sa Calatrava. Además, tuvieron que soportar incomodidades y calumnias, los llamaban “hebreos, judíos y xuetes”, hasta el punto que sus representantes como Bernat Aguiló, Domenech Cortés, Tomás Aguiló y Francesc Forteza hicieron un “Memorial o Petición” al rey para que no les molestaran, tener plena libertad y poder acceder a las Instituciones – a las cuales se les tenía prohibido – igual que a los estamentos eclesiásticos, al Ejército y a la Marina, a los diferentes gremios, a la Administración pública, etc. El rey se lo concedió en el año 1779.
El estigma de la herejía pervivió en la sociedad mallorquina durante muchos años, el recuerdo y la marca infame – los insultos, la infamia, los apellidos y el sambenito- que se les puso encima les marcó tanto que no se les ha borrado, continúan siendo señalados, (xuetes), y a veces, rechazados. Joana Francesca Ferragut Simonet en su tesis analiza la diversidad genética de los chuetas (octubre de 2017) dice: “Las características principales de la comunidad chueta son los 15 apellidos conocidos tradicionalmente en Mallorca como chuetas y su alto grado de endogamia”. Se sigue hablando de su vida y su pasado; a muchos se les perdonó la vida y permanecieron en la isla. Todavía hoy, quedan sus apellidos: Cerdá, Miró, Tarongí, Piña, Bonnín, Fornés, Martí, Segura, Pomar, Picó, Aguiló, Valls, Cortés. Fuster, Forteza, Crespí, Valentí, Valleriola, Sureda, Pinya, etc. aunque están documentados más de 330 entre conversos y condenados por “judaizar en Mallorca”, según podemos leer en El Correo, nov. 2016.
Leemos en un artículo de El País titulado: “LOS APELLIDOS MALDITOS DE MALLORCA” lo siguiente: “El paso de los siglos no ha borrado completamente la larga historia de discriminación contra los chuetas…”
Orígenes y estigmatización.- Se discute cómo estos apellidos se convirtieron en marcadores sociales de una población perseguida por ser criptojudía, desde el siglo XV en adelante, con ejemplos de cómo se trataban los apellidos. Se sigue investigando con tesis doctorales, artículos históricos y estudios genéticos sobre “chuetas”, “xuetas” y “criptojudíos mallorquines”.
El profesor Turbeville dice que el hereje una vez declarado por la Iglesia, se volvía una persona impopular, pues la herejía era considerada como un crimen nefasto. Era un mal visto como muy peligroso.
Los xuetes escogieron conservar su herencia judía y mantenerla mediante sus costumbres, creencias, festividades, religión…El escritor británico Robert Graves que vivió muchos años en la isla (Deià) escribió esto: “Son ricos e influyentes y algunas familias todavía practican secretamente ritos judíos, y lo reconocen. Oficialmente no existen y es muy difícil obtener información; en teoría ya han sido plenamente incorporados… La mayoría de los habitantes de La Puebla dedicados al cultivo de patatas, son de origen judío, y hasta el cura es de origen xueta”.
En enero de 2022 leímos la noticia relacionada de que “la comunidad judía entera entró en la iglesia de Santa Eulalia y salió bautizada”.

