SIN SOMBRAS
Un canto a la libertad interior. En Sin sombras, Val Marchante Leganés transforma el dolor en luz y armonía. Un poema sobre el renacer, la claridad y el poder del amor que sana y libera.

Ahora el camino no lleva sombras
ni huellas de miedo bajo los pies.
El agua transcurre cristalina por el arroyo de la vida,
las imágenes son nítidas
y no se distorsionan los objetos
cuando abro los ojos
después de una pausa
para aspirar el aroma del campo.
Volaron lejos los buitres
que acechaban la carne herida
No hay raíces no se agarren a mis tobillos
limitándome los pasos.
Se secaron las malas hierbas
que cubrían el sendero.
Ahora, brota de color el margen del río,
la luz se proyecta más allá de nuestras miradas,
se amplía la extensión del aliento.
Las letras que escribimos se mezclan en el papel
y en el eco de nuestras voces,
al igual que se besa la piel de los cuerpos,
el tuyo y el mío.

