SIN MIEDO
Un soneto de resistencia íntima: la noche trae amenazas y sombras, pero la voz poética avanza “con lo puesto”, sin miedo a heridas ni tropiezos. Un homenaje al tío Jesús y a esa entereza que no se deja torcer.

(A mi tío Jesús)
Trae la noche fusiles y escorpiones,
y una niebla que traga y no mastica;
un poso de nostalgia que salpica
y llena de tristeza las canciones.
Hay candados en picos de gorriones,
serpientes que hablan con la boca chica
y una garra oxidada que suplica
hacer de mi entereza mil jirones.
Pero yo me adentro en ella con lo puesto
sin miedo a cicatrices que no cierren
ni a yerros que me impidan paso firme.
Y no conseguirá torcerme el gesto
por muchos apetitos que se aferren
a mi paso intentando seducirme.

