SILENCIO Y FRÍO
Un poema de intensidad sombría donde el silencio, el frío y la ausencia se convierten en paisaje interior. Jesús Martínez explora la herida de la memoria, el paso del tiempo y la vida detenida entre sombras.

Se ha olvidado este día
de traer su sol;
yo he olvidado mi voz.
Queda en los acordes del aire
una implacable lectura de miseria
y se resiste la noche
a romper la sutura de su párpado.
Silencio y frío…
La memoria busca el oro
en los cuchillos
que atraviesan la corteza de los árboles:
sigue aún sangrando nuestro nombre
sobre los pedregales.
Alguien extiende
la lentitud de la vida tan aprisa;
hay lápidas llenas,
silencio y frío
en las copas vacías…

