SIEMPRE PIENSO EN TI

Contigo pienso siempre, en mis noches de insomnio,
y me llega la madrugada en un profundo silencio,
y pienso quien fuese la fuente creada
y poder beber la última lágrima que derramas
en el ceniciento atardecer de mi esperanza.
Por ti cultivo un paisaje nuevo
y sueño con el añil de tus rojos labios
y con tus manos artesanas, sueño.
Envidio la brisa que acaricia tu negra cabellera.
Sueño también con los anchos paisajes
que contemplan tus ojos profundos,
y en ese mar, a veces atormentado,
que besa con su aliento de espuma
tu cuerpo harmonioso de frescura.
Contigo siempre pienso desde la voz
amiga y lejana ya en el tiempo.
Como no perderme en la profundidad
agárico de tus luminosos ojos
y en la mansedumbre de tu vientre materno,
siempre pienso en ti desde la vez primera
que escuché tu voz en la distancia.
Te veo como una ola de armónica frescura
por los campos siderales que tú cultivas.
Para poder besar tu cara, el rocío quisiera ser
en esta mañana clara de la primavera.

