SI PUDIERA SER EL MAR
El poema Si pudiera ser el mar, de Lola García Jaramillo, es una delicada metáfora de amor y deseo, donde el mar se convierte en cómplice de la ternura, la caricia y la eternidad compartida.

Si yo pudiera ser el mar
sin que tú lo supieras,
y sentir como te hundes
en mis aguas serenas.
Saltaría en espumas blancas
rodeándote por la cintura,
y en la breve redondez de tus caderas
me posaría sin tocarte apenas.
Si pudiera ser el mar y ser profundo
haría que las olas te mecieran,
y que sientas mis manos con el agua
convirtiendo mi vaivén en caricia eterna.
Alfombraría tus pasos con mi arena
haciendo que mis playas te llamaran,
y entre selvas de algas y corales
haría de ti mi amante y mi sirena.

