SAN JUAN DE DIOS Y LA CASA DE LOS PISA EN GRANADA

San Juan de Dios nació en Montemor-o- Novo (Portugal) (Joao en portugués) el 8 de marzo de 1495, fecha que se han puesto de acuerdo sus biógrafos, porque según otros fue en el pueblo de Toledo de Casarrubios del Monte. Su primer biógrafo, Francisco de Castro, duda de sus orígenes por no ser cristiano viejo, afirmando que era portugués, pues su madre era cristiana, Teresa Duarte y su padre judío, André Cidade y sí es seguro que pasó su infancia en Portugal. A los 12 años se estableció en Torralba de Oropesa (Toledo) en la casa de Francisco Cid Mayoral al que sirvió como pastor.
Juan estuvo en el Ejército al servicio de Carlos V contra las tropas francesas. Fue una experiencia dura, pues estaba al cuidado de los víveres y se los robaron, y le condenaron a la horca por negligencia, pero se salvó en el último momento. Aún así, volvió a combatir con las tropas del Conde de Oropesa contra los turcos. Luego decide embarcar para África. Hizo amistad con el caballero Almeyda, que junto a su esposa e hijas, iban desterrados a Ceuta por orden del rey de Portugal. Almeyda le contrató por un tiempo como sirviente. Pero esta familia cayó en desgracia, todos enfermaron y se quedaron sin dinero. Tuvieron que pedir ayuda a Juan que se puso a trabajar en la construcción de las murallas de la ciudad, y con su salario les dio de comer a todos. Ya empezaba a demostrar su enorme caridad que le convertiría en santo.
Más tarde se pasó a Gibraltar donde se hizo vendedor ambulante de libros y estampas, y de aquí se trasladó a Granada (1538). Abrió una pequeña librería en la Puerta de Elvira de literatura religiosa.
SU CONVERSIÓN, UN HECHO TRASCENDENTAL
En enero de 1539 oyendo un sermón de San Juan de Ávila en la Ermita en el Campo de los Mártires tuvo lugar su conversión. Las palabras le conmovieron de tal manera, que se deshizo de los libros, vagó desnudo por la ciudad, los niños le apedreaban y todos se burlaban de él. Su comportamiento era el de un loco, y como tal fue encerrado en el Hospital Real. Allí fue tratado como enfermo y mendigo, pero le sirvió para ordenar sus ideas y su espíritu mediante la reflexión profunda. HABÍA NACIDO SU VOCACIÓN. Tras este cambio se fue al Real Monasterio de Santa María de Guadalupe (Cáceres), monasterio franciscano. Allí maduró su propósito y a los pies de la Virgen prometió entregarse a los pobres y a los enfermos.
Juan volvió a Granada lleno de entusiasmo y sentimiento. Empezó a acoger y curar enfermos en las casas de la gente, luego alquiló una en la calle Lucena donde montó su primer hospital, después en el barrio de la pescadería y, por último, otro en la cuesta Gomérez.
Poco a poco creció su fama por Granada y el obispo Ramiro de Fuenleal le puso JUAN DE DIOS. Sus obras se multiplicaron, así como el número de sus discípulos. En Madrid se creó el Hospital de la Orden Nuestra Señora del Amor de Dios.
El 8 de marzo de 1550, a los 55 años murió en Granada víctima de una pulmonía, a consecuencia de haberse tirado al río Genil para salvar a un joven que había ido a coger leña aprovechando la crecida del río y estaba a punto de ahogarse.
Fue beatificado por el papa Urbano VIII el 21 de septiembre de 1630 y canonizado por el papa Alejandro VIII el 16 de octubre de 1690. Se considera un milagro cuando entró en el Hospital Real en llamas y sacó a enfermos en brazos sin quemarse él mismo. Está representado en un enorme cuadro de Manuel Gómez-Moreno González (1880) en el museo de Bellas Artes de Granada. Otro de Murillo con el Arcángel San Gabriel (1672). Recientemente se ha hecho una película con actores granadinos, sobre la obra humanitaria de San Juan de Dios: “El menor de los hermanos”, subtitulada “El loco de Granada que cambió la hospitalidad”.
Está considerado como uno de los precursores de la enfermería moderna. Su festividad es el 8 de marzo y sus atributos son una granada (fruto) y un enfermo en brazos.
Primero fue enterrado en el convento de la Victoria de Granada, después, en 1664, cuando los hermanos de su Orden se trasladaron a la iglesia del Hospital de San Juan de Dios allí llevaron sus restos; y un nuevo traslado en 1757 al ser construida la Basílica que lleva su nombre, en cuyo camarín reposa definitivamente.
SAN JUAN DE DIOS ES EL PATRÓN UNIVERSAL DE LOS ENFERMOS, ENFERMEROS, HOSPITALES, BOMBEROS, ALCOHÓLICOS, VENDEDORES DE LIBROS Y COPATRÓN DE LA CIUDAD DE GRANADA.
SU PERSONALIDAD Y SU OBRA
- Su lema era: “Hermanos, haceos el bien a vosotros mismos”
- Era un ser sensible, humano y cristiano preocupado por los pobres, los necesitados… sin poner condiciones.
- Toda persona tiene derecho a ser atendido.
- Solicita recursos y ayuda a toda la sociedad.
- Reunió a un grupo de personas para que continuaran su obra: LA HERMANDAD DE SAN JUAN DE DIOS”
- LA ORDEN HOSPITALARIA DE SAN JUAN DE DIOS, (vemos en las ambulancias, hospitales, etc)
- Su obra ha llegado a los cinco continentes
- Su orden se llama MENDICANTE: de confesionalidad católica, de ámbito sociosanitario en todo el mundo, sin ánimo de lucro.
- Sus miembros son conocidos como hermanos hospitalarios, o hermanos San Juan de Dios, juaninos o juandedianos
- Su símbolo es una granada: símbolo de un hombre bueno, de un hombre único.
MUSEO: CASA DE LOS PISA
Es un palacete del siglo XVI que mandó construir Juan Rodríguez de Pisa, el primero que llegó a Granada allá por el año 1504. Era un rico mercader judío converso, nacido en Almagro, que ostentó altos cargos en el gobierno municipal.
Juan Rodríguez de Pisa fue un caballero veinticuatro, miembro del Consejo de su Majestad, Oidor de la Chancillería y Procurador en Cortes.
Esta casa-palacio convertido en museo, es famosa en Granada porque en una de sus estancias murió San Juan de Dios. Hoy está dedicada al estudio y difusión de su obra con más de 3000 piezas, entre las que se exhiben sus objetos personales.
Sin embargo, la familia Pisa pasó a la historia de Granada por acoger a San Juan de Dios en su casa-palacio durante su enfermedad (padecía neumonía). El “santo de los enfermos” pasó sus últimos días en esta casa que alberga doce salas ricamente decoradas (orfebrería, muebles, porcelanas y toda la iconografía relacionada con San Juan de Dios), un patio interior y un pilar en el centro.
La estancia más importante del museo es la habitación donde murió postrado San Juan de Dios, sosteniendo una cruz durante más de ocho horas. Contiene sus objetos personales: el bastón, la capacha limosnera y el crucifijo.
Este museo está considerado como el más importante en su género en toda Andalucía.

Muy interesante este artículo sobre la vida de San Juan de Dios y la casa museo de los Pisa. Es bueno rememorar estas vidas que entregan la suya por hacer el bien a los demás.