Relato de un día histórico: Beatificación del Cura Valera
Crónica de la beatificación del Cura Valera (Salvador Valera Parra) en Huércal-Overa, celebrada el 7 de febrero de 2026. Una jornada histórica de fe y comunidad, presidida por el cardenal Marcello Semeraro, con el reconocimiento del milagro aprobado el 20 de junio de 2025.

Este sábado 7 de febrero de 2026 quedará inscrito en la memoria de Huércal-Overa y de la Iglesia española como una jornada de profunda fe y celebración. En el Espacio Municipal de Usos Múltiples de la localidad almeriense, ante miles de fieles y representantes de la Iglesia, Salvador Valera Parra, conocido desde hace siglos como el Cura Valera, fue elevado a los altares con el título de Beato por mandato del Papa León XIV y la autoridad del cardenal Marcello Semeraro, prefecto del Dicasterio para las Causas de los Santos.
Salvador Valera Parra nació el 27 de febrero de 1816 en esta misma villa andaluza y dedicó toda su vida al servicio pastoral de los más pobres, enfermos y necesitados del siglo XIX. Ordenado sacerdote en 1840, primero ejerció en tierras murcianas y, finalmente, durante casi cuatro décadas, fue párroco en su Huércal-Overa natal. Su vida se caracterizó por la humildad, la entrega a los pobres y la asistencia a los enfermos incluso en tiempos de epidemias, lo que le valió un lugar profundo en la devoción popular.
El paso decisivo en su causa de beatificación fue el reconocimiento de un milagro atribuido a su intercesión, requisito indispensable en la Iglesia católica. Se trata de la recuperación inexplicable de vida de un recién nacido en Providence (Estados Unidos) en 2007, quien llegó al mundo sin signos vitales y cuya recuperación se vio como científicamente inexplicable tras la oración de su médico, el también huercalense Dr. Juan Sánchez-Esteban, invocando al Cura Valera. Este evento fue oficialmente aprobado como milagro por el Papa León XIV el 20 de junio de 2025, lo que abrió la vía definitiva a la beatificación.
A las 11:00 de la mañana, el cardenal Semeraro presidió la Misa solemne de beatificación, concelebrada por numerosos obispos, entre ellos los de Almería, Cartagena y Getafe. El ambiente fue de intensa devoción: se procesionaron reliquias, se entonaron cantos litúrgicos y participaron fieles venidos de toda España y del extranjero, superando los 5.000 asistentes según la Agencia Europa Press.
En el momento culmen del rito, se leyó la Carta Apostólica con la que se inscribe al nuevo beato en el libro de los beatos de la Iglesia, estableciendo también su fiesta litúrgica el 27 de febrero, día de su nacimiento.
En su homilía, el cardenal Semeraro destacó cómo el Cura Valera fue “un Vangelo vivente”, un Evangelio viviente, que miró y amó “todo y a todos con los ojos y con el corazón de Jesús”, citando así la figura del Buen Pastor como espejo de la vida de Valera. Además subrayó que su vida se ofreció sin reservas a los más pobres y necesitados, convirtiéndose en modelo y ejemplo para sacerdotes y fieles de hoy.
La ceremonia estuvo cargada de simbolismo. Junto al altar se colocaron tallas de gran significado: el Santísimo Cristo de la Agonía, desde Cartagena; y la Virgen del Río, patrona de Huércal-Overa, devoción que Valera impulsó en vida. La arqueta con las reliquias del nuevo beato, en madera de cedro y plata, fue portada por sacerdotes locales hasta el altar.
Más allá de lo litúrgico, la beatificación ha tenido un enorme impacto social y eclesial en Huércal-Overa y en toda Andalucía. Autoridades civiles y religiosas coincidieron en calificar el acontecimiento como un hito histórico que “desborda la localidad” y que pone de relieve una figura de santidad nacida en el corazón de una comunidad sencilla
La causa del Cura Valera había arrancado oficialmente en 1991 y, después de años de estudio y de recopilación de testimonios, culminó con el reconocimiento del milagro y el visto bueno del Papa León XIV en junio de 2025. La diócesis de Almería (junto con las de Cartagena y Getafe) difundió una Carta Pastoral titulada Una vida para los demás como preparación espiritual para esta beatificación.
La beatificación de Salvador Valera Parra en Huércal-Overa no solo ha sido un momento de celebración litúrgica, sino también un reconocimiento de una vida entregada al servicio de los más vulnerables, un testimonio que ha resonado más allá de las fronteras locales. Su elevación a los altares como Beato Cura Valera marca, sin duda, una página histórica en la tradición religiosa de esta región de España.

