Nuevo socio y compañero de Granada Costa: Don José Jaime Capel Molina
El Proyecto Nacional de Cultura Granada Costa tiene el honor de presentarles al nuevo socio y compañero: Don José Jaime Capel Molina
JOSÉ JAIME CAPEL MOLINA (EL HOMBRE, EL PINTOR, EL POETA)
El hombre,
La existencia del Hombre me llegó a través del color de los hibiscus y el atrapado perfume de unas rosas pintadas sobre un lienzo enmarcado con perfiles de oro viejo. Nos presentaron cuando acudí a ver su primera exposición de pintura en 1986, en la Casa de la Cultura de la ciudad de Murcia, o al menos, ese es el recuerdo que conservo.
A primera vista, me pareció encontrarme ante un hombre envuelto en una aureola de timidez casi extrema, como avocado a uno de esos violáceos atardeceres donde todo intenta pasar desapercibido. Pero también intuí la existencia de un corazón inflamado de ternura. En aquel primer encuentro, fue conciso en la palabra, inquieto en los gestos y furtivo en la mirada. Su comportamiento denotaba la intención de conducir la conversación por cauces y formas previamente establecidas en este tipo de eventos, pero con la misma imposición usada por la naturaleza cuando anualmente establece sin más dilación sus ciclos estacionales, pero también y como ella, con la misma incertidumbre de garantizar que en cada una de ellas se produzcan los fenómenos climatológicos establecidos, por lo que permanecía en un estado de diplomática alerta.
La realidad del hombre estaba allí, y me llegaba con la certera impresión de que me estuviera observando posicionado detrás de un tapial, sin acusar en ningún momento la intencionalidad de flanquearlo. A veces lo percibí cercano, otras distante, a veces comunicativo, pero a la vez imprevisiblemente sellado por improvisados brotes de silencio, pudiendo observar que cuando estos se producían era debido, a que la línea conversativa adquiriría tonos de égloga en referencia, a su actividad artística o personal, ó cuando el tema no lo consideraba adecuado para la ocasión, por lo que sutilmente desviaba la conversación utilizando, a mi entender, recursos previamente establecidos. Tuve entonces la seguridad que la persona con quien conversaba era extremadamente metódica en su comportamiento, de refinada sensibilidad, alto intelecto y de una convencida y profunda religiosidad, en razón de una opinión surgida sobre la existencia del hombre y su relación con Dios. Extremo que pude comprobar cuando, con el paso de los años, al ir a visitarlo una tarde de Nochebuena, lo encontré rezando el oficio de difuntos en memoria de su madre recientemente fallecida.
Comprendí entonces que para conocer realmente a José Jaime había que hacerlo sin establecer ningún límite de tiempo, poco a poco, sin prisa. Convencido de este menester, primero me propuse afianzar el trato consolidando puntos de vista que suponían que eran comunes, para después brindarle el aprecio y la amistad a través de pequeñas, pero escogidas señales que sabía, que de aceptarlas, iban a ser quienes me abrieron la puerta de su confianza.
Transcurrió el tiempo, pasaron los años, y el cuido de aquella amistad comenzó a dar sus frutos. Y aunque a veces tuve que vencer no pocas contiendas de silencio, todo me fue confirmando la veracidad que me produjeron aquellas primeras impresiones. Apareció así el hombre intimista, introvertido, reflexivo, metódico, y en puntuales momentos hasta anárquico,
(debido quizá a su aperturista condición de artista), polifacético y sobre todo poseedor de una cualidad nada común en personas capaces de aglutinar tantas y buenas formas de emplear su vida: la humildad. Humildad que utilizaba el silencio como arma para evitar el halago o la falsa y oportunista alabanza; pero también descubrí al hombre ocurrente y divertido allá donde se aprecie, poniendo tal donaire y gracia en las conversaciones de pretéritas historias, y dichos populares de su villa que, provocaba a quienes les escuchábamos, continuas e inagotables risas difíciles de contener. Pero también descubrí un hombre comprometido con la religión, y no solamente desde la oración mental, sino en la práctica, llegando cada noche a dar de cenar a un mendigo que ocasionalmente apareció un día de invierno, durmiendo bajo cartones, que lloraba y, a la par, cantaba copla, en su tristeza, juntamente. Su cargo universitario de catedrático y su dedicación docente y de investigación, con libros señeros sobre climatología de España y Portugal, y trabajos sobre el clima de espacios geográficos a las diferentes latitudes de la Tierra, de ambos hemisferios, desde la Antártida, regiones Frías, Templadas, Subtrópicos, Trópicos y Ecuador, nunca fueron obstáculo, para ser una persona entrañable propia de los hombres que, sin dejar de serlo, quieren seguir viviendo sin dejar de ser niños.

El Pintor,
José Jaime nunca podría ser un pintor de representaciones contemporáneas o vanguardistas. Para él, el trazo de lápiz primero para encajar y definir las formas, y el color después como soplo que infunde vida, son dos pasos fundamentales de los que no puede prescindir al realizar sus trabajos, hasta lograr su objetivo pictórico, huyendo de cualquier propósito que desemboque en la más mínima intencionalidad de descomponer lo observado, porque todo nos lo muestra dentro de un entorno conceptual y realista. Su mundo, un mundo onírico por lo mágico y perfecto, evoca coloristas poemas florales en donde sus protagonistas, «Los galanes y las damas» que habitan sus jardines, adquieren un lenguaje peculiar al ser interpretados por sus pinceles. Creo que en la obra de José Jaime más que desprenderse la intención de mostrarnos el contorno y el espacio de. y donde viven sus «personajes» hay una clara propuesta para que nos embriaguemos de sus aromas. mediante la bella y cuidada representación que de ellos hace. Deduciéndose de lo dicho, queda claro que su pintura está básicamente monopolizada por composiciones florales preferentemente. en donde los frutos gozan también de un particular privilegio al aportar belleza y sensualidad a las composiciones. Todos ellos tienen cabida en sus representaciones, bien como naturalezas muertas, formando parte de un paisaje, de un entorno, ó macroampliando lo representado. en cualquiera de sus partes.
Así nos representa los iris en sus distintas variedades, las glicinias, los hibiscus, las rosas, las magnolias, los amarilis de Celián, las calas, las orquídeas, los lotus, los nenúfares, los pensamientos, la flor de Lis, y toda una singular e inacabable guirnalda de escogidas flores y sazonados frutos, que adquieren un porte de nobleza, elegancia y distinción, a través del lenguaje pictórico y poético del artista. Evocaciones que nunca se quedan en la intención, sino que se reafirman en la deleitosa contemplación de la muestra y en la que consigue transmitirnos toda la ternura que la naturaleza le inspira.
Su cuidada y formal técnica pictórica, en donde no apreciamos espacio alguno que haya sido resuelto merced a la improvisación, parte de la perfección y seguridad en el trazo del dibujo, para posteriormente ser enriquecido con el color, cuando este cubre sus parcelas con preciosas y precisas gamas de tonalidades, vibraciones y reflejos, que el artista utiliza para sorprendernos al contemplar la realidad representada. ¡Todo está vivo, palpitante y hasta insinuadamente oloroso!
Hasta las flores cortadas nos la muestra gozosamente levitando tras las diáfanas transparencias y brillos de los jarrones y copas de cristal que las contienen. El asombro y la admiración nos asaltan, cuando en su obra contemplamos las flores, con una pedagogía más propia, de amoroso jardinero que de experto pintor. La maestría en la fusión de las tonalidades es otra de las técnicas que utiliza para conseguir ese efecto hiperrealista a que nos tiene acostumbrados. Para José Jaime no existe taxón florístico que se haya resistido a desvelarle sus secretos. Al pintarlas, no se queda en la superficialidad de las formas, sino en la esencia de sus olores a través de la eclosión del color que las impregna. Así son de un blanco carnoso los cilíndricos cálices de las calas, como de luminosos morados y amarillos de volátiles pétalos de los iris, y de un sorprendente ocre dorado las otoñales margaritas de «botón del Rey», por citar algunos ejemplos. En definitiva, todo un canto a la naturaleza y su hábitat, por lo que considero a José Jaime Capel Molina no solamente como un reconocido y excelente pintor de flores, frutos y paisajes, sino también como un indiscutible pintor de sus fragancias.
El Poeta,
Es sabido que no todo el que escribe poesía puede ser considerado poeta. El poeta debe utilizar solo el corazón de la palabra para expresar aquello que quiere decir dentro de un lenguaje más sensitivo que definitorio, concebido dentro de un contexto basado en ramificaciones gramaticales no comunes en el decir cotidiano. La poesía de José Jaime alcanza y sobrepasa merecidamente esta meta, ya que nace de la fusión de la ternura del hombre y del bien hacer del pintor. El hombre aporta la sensibilidad y el pintor el cromatismo de su mirada, para que la voz del poeta contenga la verdad o el espíritu el sentimiento y la clarividencia de la luz. No es José Jaime un poeta al uso, ni mucho menos oportunista en sus decires, no lo considero formando parte de esa estirpe. Sus latidos poéticos son profundos, hondos en el sufrir y en el amar, sinceros, transparentes, a veces con esa desazón de herida mística que nos recuerdan los versos de san Juan de la Cruz, o el lamento del recluido amante que, olvidado a su abandono, vive prisionero de la huella, nunca profanada, de un beso, sin que le importe si fue o no real, o simplemente el fruto onírico de un deseo. Lo realmente importante para el poeta es poder sentir la amorosa necesidad de su existencia.
Su poesía se encuadra dentro de las más puras referencias de los poetas clásicos de nuestro siglo de oro. Sus temas, por cuidados y escogidos, gozan de una sublime delicadeza, e inflamados siempre de una devoción y un amor inconmensurables. Estamos ante una poesía culta, meticulosamente versificada en perfectos y magistrales sonetos de la más pura tradición castellana, exenta de arañazos sensitivos, meditada tal vez en el claustro de un convento franciscano inundado de gorjeos y de luz, sorprendente, fluida, y sosegada, como el brote cristalino del agua que mana en el claroscuro de un manantial. Su origen lo sitúo en el mismo espíritu del hombre, del poeta en el sosiego que lo conforma, que lo inunda y hace que su corazón proclame la belleza de su origen. Léanse sino algunas de sus composiciones y comprobaremos que en José Jaime habita una vida que procede de un DON que Dios le ha otorgado.
OPRESO
Suave beso amoroso, dulce beso,
abre mis ojos, no fuera a dormirme,
o ya, dormido sueñe sentirme,
por el hado veleidoso. Opreso.
Por lo hecho, y sus hazañas, quedé preso,
¡a tanto fuego y tanto amor tan firme!,
que bastó un solo día para herirme,
y todo un año para laxar su peso.
Fiel corazón, que a la razón dormido,
no mores en mi pecho, receloso,
compañero del alma, consentido.
Consorte de latido tembloroso,
¡alíviame!, ¡antes que sea rendido
por el hostil invierno desdeñoso!
ESTRECHO DE MAGALLANES
Del mapamundi fui rumbo a extrañas
aguas del estrecho de Magallanes,
templo de albatros, cóndor, y titanes
honrados por el mundo, en sus hazañas.
Tierra de fuego e ira en las entrañas,
fieros soplos que viran a huracanes,
con frío polar, hielo y sus desmanes,
y aún se oye allí, el rumor de las Españas.
Vagué por el Sur, en alta latitud,
la noche agigantaba la obscuridad,
un día tan corto, abrigaba inquietud.
La gala, era de nieve sin continuidad,
cubría mar adentro, en su infinitud,
paisaje blanco, esa inmensa soledad.
TRABA EL TRINO AGUDO EL TROVADOR
Traba el trino agudo el trovador,
la luz del día alumbra en su carrera,
a mi corazón, otra primavera;
¡a mi jardín arriba un ruiseñor!
Confín del espirio, y, mil y una flor,
do silba verso a verso, noche entera,
a esperar que llegue su carcelera,
silbo que el aire lleva en su rumor.
Sangra el corazón de ausencia y pena,
su congoja tiznó la madrugada.
¡En todo amor vence la asimetría!
Yo abrigo oír la dulce aria de sirena,
¡antes del cierre y última parada!,
¡antes del próximo y último tranvía!
Antonio Labaña Serrano
Escultor imaginero. Universidad de Murcia
MADRIGAL
Dulces labios, piadosos,
si por tierno besar sois arrobados,
¿por qué si besáis, besáis temerosos?
Si cuanto más tremantes,
más deleitosos a quien los suscita,
no me tengáis tal cüita.
¿Por qué os creéis poco sigilosos?
¡Recuerdos ya borrosos!
Dulces labios, piadosos,
si de gracia llenáis mi cautiverio,
torre de acero fiero,
en tu cárcel me asilaré de nuevo.
¡Consentidme al menos probar el cielo!
José Jaime Capel Molina
DATOS BIOGRÁFICOS
José Jaime Capel Molina (Almería, 1 de abril de 1949) es catedrático de Geografía de la Universidad de Almería, geógrafo, escritor y pintor.
Actividad profesional
Aunque en 1971 se licenció en Filosofía y Letras en la Universidad de Granada, se decantó por la Geografía y Climatología, influido por Eusebio García Manrique, Manuel de Terán Álvarez, Orlando Ribeiro y José María Jansá Guardiola. En 1971 conoció en Madrid a Alberto Linés Escardó, Fernando Huerta, Mariano Medina y Ángel Rivera Pérez.
Motivado por sus maestros pronto se decantó, por la Climatología y Meteorología de la Península Ibérica, América Latina, la Antártida y África. Se doctoró en Geografía (1975), ha sido Profesor Titular de Geografía Física de la Universidad de Murcia (1984-1996).
Desde 1997 hasta 2013 fue Catedrático de Geografía Física de la Universidad de Almería. Becado por el Instituto Iberoamericano de Cooperación Internacional en 1981, para investigaciones sobre climatología del Cono Sur Americano.
En 1993 en Honduras, a través de la Fundación Esteban Romero, Murcia. En 1997 en Perú y Ecuador, por la Junta de Andalucía, Consejería de Educación y Ciencia. Retirado de la Universidad se dedica a la Literatura, publicando varios libros de Poesía en editoriales Nacionales. Es uno de los nombres indiscutibles de la Climatología de España.
Especialidad
Ha trabajado en Geografía Física, Meteorología, Paisaje Geográfico y Medio Ambiente. Especializado en Geografía Física Climatología, campo que ha estudiado en profundidad y en el que ha realizado la mayor parte de su investigación, publicaciones, docencia y dirección de Tesis.

Investigación y otros cargos
Sus trabajos tratan de Climatología, Meteorología y Paisaje Geográfico. Es autor de una veintena de libros publicados, igualmente posee más de un centenar de artículos de Investigación en Climatología, a partir de 1972 sobre España, en su conjunto, Portugal, o para ámbitos regionales del mundo. A partir de 1980 se aportan estudios de investigación sobre climatología referidos a distintas regiones del planeta, América del Norte (México), América Central y Caribe ( Honduras, Costa Rica), América del Sur ( Chile, Argentina, Perú, Ecuador, Magallanes y La Patagonia), Océano Antártico (Islas Orcadas del Sur), la Antártida (Mar de Weddell), Europa , África, Asia y océano Atlántico (Ciclones tropicales) y océano Pacífico ( El fenómeno de “El Niño”).
Ha sido Director de Cultura de la Universidad de Murcia (1993) y Director de Exposiciones Audiovisuales de la Universidad de Almería (2007).
Miembro fundador del Instituto de Estudios Almerienses.
Fundador de la Revista Paralelo 37º (1977)
Fundador del Boletín del Instituto de Estudios Almerienses (1981).
Fundador de la Revista Nimbus (1998).
Comisario de la Exposición “El IMPULSO CREADOR DE LA BURGUESÍA ALMERIENSE. LA PINTURA DE LA MODERNIDAD: 1850-1936.” Diputación Provincial de Almería y Universidad de Almería.
Bibliografía
El clima de la cuenca baja del Guadalquivir. Síntesis geográfica (1976). Tesis Doctoral, nº 109. Universidad de Granada.
Los climas de España. Ed. Oikos-Tau, Barcelona (1981) ISBN 84-281-0492-1
El clima de la Provincia de Almería. Almería (1986). ISBN 84-505-4625-7
El clima de los Estados Unidos Mexicanos. CSIC, Instituto de Geografía Aplicada, Madrid (1984). ISBN 84-505-0085-0
El clima de la España Cantábrica. La inundación de agosto de 1983 en el País Vasco, Cantabria y Navarra Atlántica. Almería (1983). ISBN 84-398-0127-0
El clima de Andalucía. Tomo II. En Geografía de Andalucía. Editorial Tartessos, Sevilla, 1988, pp. 99185.
El Niño y el Sistema Climático Terrestre. Ariel, Barcelona (1999). ISBN 84-344-3458-X
El clima de la Península Ibérica. Ariel, Barcelona (2000). ISBN 84-344-3466-0
Late el tiempo entre los versos. Siglo XXI Editores. Biblioteca Nueva, Madrid (2013), 77 pp. ISBN 978-84-9940-706-7
El Sur de Azabache. Ediciones Vitruvio, Madrid (2015), 69 pp. ISBN 978-84-944437-8-7
El Silbo del Ruiseñor. (2017) Editorial Granada Club Selección Granada Costa. ISBN 978-84-16656-59-2
Literatura, poesía y pintura
La interpretación literaria del Paisaje de Castilla. En, Volumen Homenaje a Manuel de Terán. Rev. Paralelo 37º, Junta de Andalucía, Almería, 1985. ISBN 84-85622-90-1
Afelio.- Editores Zéjel, Almería 1989, 101 págs. ISBN 84-87223-00-1
El mundo de Rafael de Penagos. En, Rafael de Penagos en las Colecciones MAPFRE. Cuaderno, nº 27. Fundación Mapfre. Universidad de Almería, 2007.
Pintura Almeriense. Del Realismo al Modernismo: 1850-1936. El IMPULSO CREADOR DE LA BURGUESÍA ALMERIENSE. La pintura de la modernidad: 1850-1936. Universidad de Almería. (2007). ISBN 978-84-8240-953-5
Late el Tiempo entre los Versos. Siglo XXI, Editores, Biblioteca Nueva, Madrid, 2013, 77 págs.
El Sur de Azabache. Ediciones Vitruvio, Madrid (2015), 65 pp.
Elegía al Corazón de Jesús (tercetos encadenados). Apasionado y desgarrador lamento…, reflejo de la desolación que conmocionó a la ciudad de Almería en los inicios de la Guerra Civil española, julio de 1936.
Pintura. Exposiciones Individuales
1987- Museo Provincial de Bellas Artes, Murcia
1988- UNICAJA, Almería
2003 – UNICAJA, Almería
2005 – Museo de la Universidad de Murcia
2010- 25 años de arte e intuición de la belleza. Ayuntamiento de Gádor.
Pintura y Mensaje.
Obras en Colecciones
Museo de la Universidad de Murcia.
Rectorado de la Universidad de Almería
NUEVO LIBRO DEL AUTOR JOSÉ JAIME CAPEL MOLINA, «EL SILBO DEL RUISEÑOR».
El Autor José Jaime Capel Molina ha relizado su ultima obra titulada «El Silbo del Ruiseñor» editado por la Ediotiral Granada Club Selección Granada Costa.
Su ultima obra será presentada en la ciudad de Granada en la 2ª quincena de enero 2018.


























Magnífico reportaje-presentación del nuevo socio de Granada Costa, D. José Jaime Capel Molina. Gran pintor, es
critor y poeta, amén de otros menesteres. Bienvenido.
Pienso que con este gran reportaje, y esta magnifica persona. Se engrandece mas a un el proyecto cultural GRANADA COSTA.