Mónica García Soto. Nueva compañera del Proyecto Cultural

Hoy entrevistamos a la escritora Mónica García Soto.
Por Toñy Castillo. Directora de la Academia de las Ciencias. Bellas Artes y Buenas Letras
del Proyecto Global de Cultura Granada Costa

Quizás una de mis ilusiones es el poder rodearme de escritores/as que ponen el alma y el corazón, junto al sentimiento de humildad, bajo la tinta de su pluma. Hoy es un día especial, deseo presentaros a Mónica García Soto, si esto fuera una película de moda y habláramos de siete u ocho apellidos andaluces, seguramente, encontraríamos el apellido Castillo.
Mónica, con su juventud y ese siempre no parar, desde hoy, forma parte del Proyecto Global de Cultura Granada Costa. Así pues, entrando en materia os presento a una joven mallorquina que su pasión es escribir. Mujer valiente, capaz de defender bajo sus líneas, sabiamente escritas, realidades, en ocasiones, difíciles de describir.
– Mónica, ¿Podrás decirme quién eres?

– Soy una persona creyente firme de historias, de voces con valores únicos y merecedores de ser escuchados. Por eso estoy aquí, comprometiéndome a escuchar, aprender y compartir desde el corazón.
– Te imagino desde pequeña llena de proyectos ¿Cuáles eran tus ilusiones de niña?
– Desde pequeña Toñy siempre estaba leyendo y escribiendo y una de mis ilusiones era poder transmitir todo aquello que sentía, puedo decir que: «aunque el camino es largo ya hace días que lo inicié.»
– Supongo que cuando escribes tienes un ideario… ¿Cuáles son tus inquietudes como escritora?
– A la hora de escribir me inquieta la autenticidad y la profundidad en el mensaje. Quiero que las palabras lleguen al corazón, que provoquen reflexión, que abran puertas internas para que cada lector encuentre algo que le hable directamente a su alma. A veces, siento que la manera más adecuada al escribir es dejar fluir mis emociones para encontrar en la palabra la verdad.
– Háblame un poco de ti Mónica
– Apasionada de la escritura, quiero dar voz en cada proyecto e ilusión a través de palabras que lleguen al corazón de otras personas y generen empatía. Creo en el poder de las historias para transformar silencios en comprensión, para abrir caminos con la literatura y conectar emociones que a veces no sabemos cómo expresar. Cada texto quiero que se sienta como un abrazo invisible, un puente de experiencias y emociones, y una invitación a ser escuchados y entendidos.
– Sé que estudias psicología ¿Crees que la psicología es útil para una escritora?
– Estoy convencida Toñy de que el estudio de la psicología es una herramienta fundamental para entender la mente humana, las emociones y los comportamientos que de ella se derivan. Por eso, intento que mis personajes y mis historias reflejen esa complejidad y realidad, para que el lector pueda conectar de verdad con ellos. Así, a través de la identificación y la empatía, el lector se siente parte de la historia, y eso hace que la experiencia sea más profunda y significativa.
– En tu último trabajo: Solo es un libro, papá. Te enfrentas a un tema muy difícil, la violencia intrafamiliar. ¿Te fue difícil escribirlo emocionalmente?
– Ha sido un proceso complejo, porque mi propósito no es causar dolor, sino transformar realidades a través de la palabra. La escritura es para mí una herramienta de crecimiento y comprensión: observo experiencias, emociones y comportamientos humanos para convertirlos en historias con sentido y profundidad. No escribo desde la herida, sino desde el aprendizaje. Mi objetivo es crear textos que conecten con el lector, inviten a la reflexión y muestren que la literatura también puede ser un espacio de transformación.
– ¿A quién va dirigido el libro?
– A todo el que comparta este dolor. Desde los sobrevivientes de violencia intrafamiliar, a familias que buscan entender, y también a profesionales que trabajan con víctimas. Pero sobre todo, a quienes alguna vez se sintieron solos.
– En este caso, ¿qué reacción esperas del lector?
– La identificación, sin duda alguna. Poco se habla de la violencia intrafamiliar. Visibilizar testimonios verídicos. Empatizar con vidas expuestas y marcadas por este sufrimiento. Todos tenemos batallas, pero hay que saber de donde proceden para poder ganarlas.
– ¿Qué géneros prefieres para leer y escribir?
– Me gusta Toñy la narrativa sencilla y cercana, esa que no necesita artificios para conectar con el lector. Disfruto de textos fáciles de leer, pero con profundidad, donde la historia fluye con naturalidad y las emociones se reconocen sin esfuerzo. Tanto al leer como al escribir, busco esa simplicidad que atrapa, conmueve y deja huella.
– ¿Alguna experiencia Mónica cargada de emociones que te haya sorprendido últimamente?
– Estoy convencida de que la experiencia más emocionante está a la vuelta de la esquina, tratando con personas maravillosas que aportan valor a esta gran familia del proyecto Global de Cultura Granada Costa.
– ¿Cuáles son tus hobbies aparte de escribir?
– Dedicar tiempo a mis hijos y a mi familia es esencial para mí; es mi base, mi equilibrio y mi mayor fuente de inspiración.
– Cuéntame un sueño.
– El proyecto que tengo en marcha, Huellas Libres, es un sueño para mí. Nace de una historia personal transformada en propósito. Da voz a los hijos silenciados y al impacto del trauma intrafamiliar en la adultez. Busco demostrar que incluso de las huellas más profundas puede nacer libertad.
– Podrías decirme Mónica escritoras/es que admiras.
– Pues voy a contestarte con una frase escrita por ellas de cada una.
Isabel Allende:
«No hay peor soledad que la que se siente estando rodeado de gente.»
Susanna Tamaro:
«Ve donde te lleve el corazón.»
Y por supuestísimo que:
Toñy Castillo Meléndez:
«La escritura es desnudar el alma»
– ¿Por qué ellas y no otras? Y por supuesto gracias Mónica
-Porque cada una de ellas escribe para entender y sentir el mundo.
– ¿Cómo te definirías?
– Me defino inquieta, siempre en busca de historias para transmitir, avanzando con pasión y sin detenerme nunca.
– ¿Cómo estás viviendo ser parte del proyecto cultural?

– De antemano, gracias por darme la confianza y abrazarme en esta familia tan especial, llena de grandes personas, y tener así la oportunidad de ir creciendo personal y profesionalmente.
Estoy muy ilusionada de formar parte de un espacio que celebra la diversidad cultural, la creatividad y el intercambio de ideas. Para mí, la cultura es un puente que nos conecta, nos enriquece y nos transforma, y espero aportar mi pasión y dedicación para que juntos podamos construir un proyecto lleno de vida y significado.
Estoy abierta a nuevas experiencias, retos y aprendizajes que me ayuden a expandir mi visión y a contribuir con todo lo que pueda, con humildad y entusiasmo. ¡Gracias por recibirme!
– Y para terminar, un deseo…
– Mi mayor deseo es crecer juntos con mi familia, siempre de la mano, viendo cómo nos fortalecemos y avanzamos unidos en un camino lleno de emociones y amor.
Me siento orgullosa de este proyecto cultural, pero más aún de compartirlo con ellos, porque su apoyo y compañía son la fuerza que impulsa cada paso que doy.
-Gracias Mónica por esta tarde de charlas incesante y bienvenida al Proyecto Global de Cultura
– A vosotros/as siempre.
Así ha sido esta tarde, literatura… sentimientos… y una línea en común… contribuir a la cultura mediante un mismo ideal.
