LAS GUERRAS
Un poema directo contra la guerra y sus cómplices: propaganda, ambición y resentimiento. Denuncia cómo se manipula a los vulnerables, se silencia a los pacíficos y se repiten ciclos de dictadores y conflictos —también los “pequeños” de celos, herencias y lindes—.

Hay palabras que rechinan
yo las evito, ignoro, borro
son paro, guerra y envidia
traen hambres, dolor y odio.
Atraen a gentes resentidas
a vulnerables y confiadas
con frases prometedoras
muy golosas y estudiadas.
Pasan de razonamientos
rechazan buscar acuerdos
manipulan y les da igual
las barbaries y los muertos.
No hay se dice generación
sin su guerra y dictador
se silencia a los pacíficos
pareciere una maldición.
Y no vale echarle la culpa
al obrero ni al patrón
siempre surge un cabecilla
solo en busca de un sillón.
Otras guerras sin remedio
hay de celos y herencias
de envidias, vecinos, lindes
todas a cuál más perversas.
No se razona ni se escucha
ni a la experiencia ni al cielo
sobra ego, falta humildad
y tampoco yo soy un ejemplar.

