Intrusos
Un poema de Inmaculada González que retrata la irrupción de los pensamientos intrusivos: sombras mentales que distorsionan la realidad, paralizan el alma y roban la identidad con su asfixiante presencia.

Irrumpen sigilosamente
sin invitación, sin espera.
Cuando penetran en el interior,
el caos se desencadena.
Van envenenando la mente,
distorsionan realidades;
infundiendo cavilaciones
y obsesiones irracionales.
Marchitan la felicidad.
Usurpan futuro y presente.
Repiten su cántico invocador
y su persistente ruido ensordece.
Y entonces…
El miedo oprime con fuerza el pecho.
Resuena el crepitar del corazón.
Víctima de la trampa urdida,
la piel recela del calor.
La imaginación, la verdad, engulle.
Se desmorona toda convicción.
Los sentidos se van enmarañando
y la sombra traiciona a la razón.
Se encoge el alma en su congoja.
El reflejo del espejo amedrenta.
A ciegas es imposible huir
cuando el pánico se apodera.
Las grietas se reabren temblorosas.
Las cicatrices vuelven a escocer.
Los intrusos van parasitando
y entonces…, se deja de ser.


Como la vida misma. Me siento identificada con las malas pasada que juegan las pensamientos no deseados. Como dominarlo?. Ese es el enigma. Gracias