HAN KANG PREMIO NOBEL DE LITERATURA DE 2024

Entre montañas esmeralda y mares de plata, Corea del Sur teje sueños con hilos de modernidad y memoria. Seúl, la ciudad que nunca duerme, donde rascacielos besan las estrellas y los faroles de hanok susurran cuentos antiguos bajo la luna llena de Changdeokgung. El Han-gang fluye, serpiente de jade, llevando en su corriente risas de juventud y el eco de los tambores de “janggu” que retumban en los festivales de Andong, donde las máscaras danzan y el “kimchi” fermenta en tinajas de barro. En los arrozales de terraza, el verde se vuelve oro al cantar el otoño, mientras en Busan, el puerto abraza olas que traen sal y canciones de pescadores. El té verde de Boseong perfuma el aire, y en los templos de Jeju, las piedras volcánicas murmuran secretos al oído del viento. El “K-pop” brilla en pantallas gigantes, mientras un monje budista medita en la quietud de Songgwangsa. Aquí, la tecnología es un río veloz, pero el alma permanece, anclada en tinta de caligrafía, en la ceremonia del té… Corea del Sur, crisol donde el pasado y el futuro se funden en un abrazo armonioso, como el yin y el yang en tu bandera.
Es esta tierra de contrastes aparece Han Kang ganadora del Premio Nobel de Literatura en el 2024 con su escritura poética y experimental, con su conciencia única sobre la conexión entre el cuerpo y el alma, entre los vivos y los muertos, una innovadora de la prosa contemporánea”, según la Academia Sueca.
El presidente del Comité del Nobel de Literatura Anders Olsson, dijo en su voto escrito que “Kang confronta traumas históricos y conjunto de reglas invisiblesy, en cada una de sus obras, expone la fragilidad de la vida humana”. Y en medio de esos rascacielos impactantes, lujo inalcanzable y gente exitosa que se mueve con seguridad por el mundo, hay bolsones de un país muy distinto que nunca alcanzará su cénit. Según la página Clarin Cultura la define como: Una mujer sorprendente yo la defino como: Una mujer capaz. Kang nació en 1970 en una ciudad de provincia, Gwangju, de 600 mil habitantes, antes de mudarse con su familia a Seúl a los nueve años. Proviene de un entorno literario, ya que su padre es un reputado novelista. Además de escribir, también se ha dedicado al arte y a la música, lo que se refleja en toda su producción literaria. Comenzó su carrera en 1993 con la publicación de varios poemas en la revista Literatura y sociedad y debutó en prosa en 1995 con la colección de cuentos Amor de Yeosu, seguida de más novelas y libros de cuentos.
Han Kang estudió Literatura en la Universidad Yonsei, una de las más prestigiosas de Corea del Sur. Comenzó su carrera literaria publicando poesía en 1993 y posteriormente se enfocó en la narrativa. A lo largo de los años, ha desarrollado una obra compleja y profundamente emocional que ha sido ampliamente reconocida tanto en su país como en el extranjero.
Una de sus obras más conocida y premiada internacionalmente es La vegetariana, que ganó el Man Booker International Prize en 2016. Les muestro un fragmento a continuación:
“Antes de que mi esposa se hiciera vegetariana, yo siempre la había considerado una mujer completamente normal. No se destacaba en nada, ni en lo bueno ni en lo malo. […] Fue una simple pesadilla lo que cambió todo. Una pesadilla que la empujó a vaciar la nevera de toda carne y a declarar, con absoluta firmeza: ‘No volveré a comer carne.’”
Este fragmento de la segunda parte narrada por el cuñado de Yeong-hye, un artista obsesionado con ella refleja la intensidad lírica y simbólica de la prosa de Han Kang:
“Los colores pintados sobre su cuerpo parecían respirar. Como si una fuerza vegetal latiera bajo la piel. Ella se convirtió en bosque, en savia, en algo más allá del lenguaje. Y yo, incapaz de apartar la mirada, comprendí que aquello era hermoso… y profundamente perturbador.”
Otras obras importantes de Han Kang incluyen:
-«Actos humanos» (Human Acts, 2014): basada en la masacre de Gwangju en 1980, retrata el trauma colectivo y la represión política.
-«La clase de griego» (The Greek Lessons, 2011): explora el lenguaje, la pérdida y la conexión entre seres humanos.
-«El niño blanco» (The White Book, 2016): una meditación poética sobre el dolor, la pérdida y la existencia.
Algunas curiosidades acerca de su vida:
Han Kang nació en Gwangju, una ciudad tristemente célebre por la Masacre de Gwangju en 1980, donde el gobierno militar reprimió brutalmente un levantamiento popular. Aunque ella y su familia se mudaron a Seúl cuando tenía 10 años (poco antes de los hechos), ese evento marcó profundamente su sensibilidad literaria. Años después, lo abordó de forma central en su novela «Actos humanos».
Muchos de sus libros exploran el silencio, el dolor y el duelo, temas que la fascinan por su universalidad y por lo que revelan de la condición humana. En El libro blanco, por ejemplo, reflexiona sobre la muerte de una hermana que murió poco después de nacer —una figura que nunca conoció, pero cuya ausencia ha influido en su escritura.
Además de escribir, Han Kang ha trabajado como profesora de escritura creativa en universidades de Corea del Sur, compartiendo su experiencia con jóvenes escritores.
Antes de escribir novelas, Han Kang se dio a conocer como poeta. Su sensibilidad lírica sigue muy presente en su prosa, que suele ser introspectiva, atmosférica y cargada de simbolismo.
Originalmente, La vegetariana comenzó como una historia corta titulada «La fruta de mi mujer», que luego se convirtió en una trilogía de novelas cortas que conforman la novela final. El éxito de esta historia fue tal que la impulsó a expandirla.
A pesar de su fama, Han Kang es conocida por su carácter muy reservado y tranquilo. Prefiere mantener un bajo perfil público y rara vez concede entrevistas extensas. A menudo deja que su obra hable por sí misma.
Anna-Karin Palm, miembro de la Academia Sueca, se refirió sobre la obra de Kang, de la que destacó su “prosa realmente intensa y lírica, que es a la vez tierna y brutal, y también surrealista. En su obra hay una continuidad en los temas, que es bastante notable, pero al mismo tiempo ofrece una gran variación estilística que hace de cada libro una nueva expresión de esas temáticas”, manifestó.
Ahí aparece Han Kang con su escritura poética y experimental, con su conciencia única sobre la conexión entre el cuerpo y el alma, “entre los vivos y los muertos, una innovadora de la prosa contemporánea”, según la Academia Sueca. La vegetariana tiene un componente psicológico potente que abre una reflexión sobre los límites culturales de la locura, la violencia y el valor del cuerpo. Han Kang es la escritora de la pérdida, el aislamiento y el silencio.

