EL OLVIDO
En El olvido, Fernanda Llabrés retrata la lucha interior de un alma herida que escribe para sobrevivir al amor perdido. La pluma se convierte en símbolo de redención y de penitencia, mientras la noche, la luna y las estrellas guardan el eco del sentimiento que se apaga.

Una pluma penando sus penas
llenando miles de hojas,
sin hallar consuelo
a través del tiempo.
Un enamorado desdichado
sangrando y sin amparo
escribiendo sin parar ante la luna
ha perdido su cordura.
Se ha impuesto esa penitencia
para olvidar su amargura.
Se secaron ya sus lágrimas
mirando las estrellas.
Una pluma penando las penas
de un enamorado desdichado,
sigilosas nostalgias
de un amor que se ha marchado.


Preciosos poemas