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El crecimiento económico no conduce a mejoras

El paro aumentó en el mes de noviembre y el Fondo de Reserva de la Seguridad Social o “la hucha de las pensiones está muy vacía”, eso significa que, de continuar el ritmo de extracciones al que se ha visto abocado el Ejecutivo, este fondo -concebido como un salvavidas financiero para tiempos de crisis- se agotará pronto. De hecho, el presupuesto es preocupante y exige más reformas en el sistema de financiación de la Seguridad Social, habida cuenta de que la garantía de una estable jubilación y los derechos de las personas mayores no están siendo debidamente protegidas del fuerte impacto de la crisis en la estructura del estado del bienestar, que venimos arrastrando, no podemos olvidar desde 2015. El panorama se complica aún más por la baja ratio entre afiliados al Sistema y pensionistas, ya que en España tres de cada cuatro nuevos empleos duran menos de un año.

Lo que contribuye a ser cautos o al menos a ser incrédulos respecto a mejoras que el crecimiento no nos ha llevado; así pues en cuanto hablamos de mejoras últimamente en este país parece que no es de recibo creerlas aunque lamentablemente sí creemos una vez más hasta donde nos está agujereando el bolsillo, la imparable e impasible subida de la luz, y la moral desde el punto de vista de no aminorar como es debido la pobreza española. De modo que me hace pensar que seguir con los brazos cruzados no cambiará la situación crónica, y esperemos que no irreversible para los más zarandeados y castigados por la crisis y corrupción de este país de sinvergüenzas gobernantes, como decía Valle Inclán.

En el caso del crecimiento de empleo, la previsión de este año se había elevado, motivado por el mejor comportamiento del mercado laboral; sin embargo, para 2018 se reduce de nuevo el avance. Otro empeoramiento de las perspectivas que en parte obedece a lo que pueda suceder en Cataluña. Y ello en un contexto económico internacional calificado como uno de los más favorables de los últimos años. No obstante, en el horizonte se perfilan amenazas para el crecimiento más allá del conflicto catalán. Los expertos también advierten de las consecuencias de una subida del precio del petróleo. Si se produce conduciría de nuevo a un cambio sustancial en el escenario inmediato de vivir con pasión el espíritu navideño, y entrada de año nuevo en el que se elaboran las previsiones futuras más halagüeñas, con un impacto relevante no solo en la inflación sino también en otras variables como el consumo o la inversión por las nuevas tensiones surgidas en Oriente Medio, influyentes en la cotización del crudo. Si a esto añadimos el efecto de las sequías y la incapacidad de garantizar agua en todo el país, no quiero ni pensar que vendrá después de las famosas y temidas rebajas. En esta línea de ideas, quiero hacer reflexionar sobre días tan significativos como hoy 4 de diciembre y en víspera de nuestra máxima norma para protestar, reivindicar y no olvidar nuestra historia, que nos queda mucho por conseguir, que es hora de pedir lo que nos pertenece, mantener y mejorar lo nuestro; pero sobre todo, por todo lo que nos queda por demandar.

Francisco Velasco Rey

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