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DIARIO DE UN POETA – EL DÍA QUE CONOCÍ A LA PSICÓLOGA, ARTISTA PLÁSTICA, POETA Y ESCRITORA DOÑA FRANCISCA ADROVER

En Diario de un poeta, Marcelino Arellano Alabarces rinde homenaje a Francisca Adrover, mujer excepcional, psicóloga, artista, escritora y fundadora del Periódico y la Emisora de las Buenas Noticias. A través de su recuerdo, el autor reconstruye una amistad entrañable y un valioso testimonio de la vida cultural balear de finales del siglo XX.

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A veces surgen personas que nacieron con una gran inteligencia para desarrollar una impresionante labor cultural y didáctica, con éxito, a lo largo de su vida y casi sin proponérselo consiguen cosas que en ningún momento habían pensado realizar. Hay personas que, solamente con la magia de sus ideas, realizan hechos y plasman ideas que las hacen triunfar y ser conocidas dentro del arte creativo y en el arte de escribir poesía y prosa. Ambas de una gran sencillez, pero luminosa y fecunda que llega al alma. Francisca, a lo largo de su corta vida, demostró ser una mujer de cultura amplia en todo lo que ponía en marcha. Mujer inteligente y decidida, realizó múltiples actos culturales, todos ellos de gran envergadura, a los que asistían muchísimas personas, doy fe de ello, ya que tuve el honor de que Francisca me invitara a participar en algunos de esos eventos.

              Describiré algunos de ellos, no sin antes describir cómo fue el día en que la conocí. El tiempo transcurrido me hace tener lagunas en mis recuerdos y temo que, posiblemente, no sepa indicar con exactitud la fecha exacta de ese momento. La primera vez coincidimos en un recital de poesía que se celebró en el Casal Balaguer de Palma. En ese acto se encontraba el amigo y periodista argentino, afincado en Palma, Rubén Ávila, amigo a su vez de Francisca. Fue Rubén quien me la presentó antes de empezar el acto. Debo decir que la sala estaba llena, como lo estuvo siempre mientras fue vocal de cultura de dicha institución el recordado amigo D. Pedro Parpal. Estuvimos hablando de mi actividad literaria y del acto de esa tarde, en donde interveníamos los tres. El acto fue un éxito de público y de todos los poetas masculinos y femeninos que intervinieron aquella tarde. Al término del evento, Francisca, Rubén y un servidor nos desplazamos hasta un bar cercano al Casal Balaguer a tomar un refresco y hablar sobre la próxima Semana Cultural que yo estaba preparando. A ambos les pedí que participaran en el evento y, muy complacidos, aceptaron. Y, tras media hora de conversación, cada uno marchó a su casa.

              Mi relación de amistad con Rubén Ávila venía de una larga entrevista que me hizo en el periódico Hoja del Lunes el día 13 de noviembre del año 1978. A partir de ese momento tuvimos una estrecha relación, siendo en alguna ocasión jurado de los premios de poesía que convocaba y, por último, en los premios que llevan mi nombre y organiza el Excmo. Ayuntamiento de Ítrabo (Granada). Hace bastante tiempo que nada sé de él, pero creo que ya no reside en Palma.

              El contar esto es porque no recuerdo con exactitud -lagunas en mi memoria-, pero más o menos sucedió así o, al menos, pienso que fue así.

              Francisca Adrover era una gran persona, una persona con encanto, era psicóloga, artista plástica, poeta y escritora y especialmente emprendedora, fundó el periódico de las Buenas Noticias y la Emisora de las Buenas Noticias, en una época en la que ya se encontraba mal de la dolencia que padecía, ello no la amedrantó ni le restó fuerza para poner los dos medios, el periódico y la radio, en marcha, con una dedicación y esfuerzos extraordinarios.

              El 2 de diciembre de 1998 en dicho periódico publicó la relación de personas y entidades que recibirían los premios “Buenas Noticias” el 14 de enero de 1999. Entre otras personalidades de la cultura, el arte, la música y la acción social, vi con gran sorpresa mi humilde nombre en la lista de premiados de ese año. Los premiados fueron: Amadiba, Asociación de madres de desaparecido en Baleares, Josep Coll Bardolet, genial pintor, residente en el bellísimo pueblo de Valldemossa, Cati Juan del Corral, pintora, artesana y colaboradora del periódico Última Hora, Canal 4 de televisión de Baleares y, por último, un servidor. El acto se celebró en una cena de gala en un restaurante chino (!), que estuvo totalmente llena de personas del mundo del arte, la empresa y de la literatura. Fui premiado por mi larga trayectoria cultural y especialmente por la fundación de la revista literaria Arboleda, el premioconsistía en una estatuilla en la que figuraba una paloma con las alas desplegadas, y era de hierro. Hubo discursos de algunos asistentes al acto e invitados. Francisca Adrover, en un discurso muy bien construido y largo, fue explicando el porqué de la concesión de dichos premios a las distintas personas y entidades que habían sido elegidos en esa ocasión para ser merecedores de los premios. El premio concedido a la revista Arboleda me lo entregó el recordado amigo y poeta Esteban Pisón. Francisca Adrover escribió en el ya dicho periódico: Esteban Pisón, poeta muy ligado a nuestro proyecto, fue el encargado de entregar el trofeo a Marcelino Arellano, director de la revista Arboleda, quien remarcó que él sí cree en los milagros y que su revista se difunde gratuitamente por todo el mundo. Al término de la entrega de los premios, se recitaron diversos poemas y se hizo entrega del carnet del Club de los Poetas Vivos por parte de Esteban Pisón.

              Tuve con Francisca Adrover una tierna amistad, hasta su fallecimiento, ocurrido en el año 2000. Con ella murió el periódico y la radio de “Las Buenas Noticias”, que con tanto trabajo y amor puso en marcha, a pesar de las grandes trabas que le pusieron a esta genial persona y creadora de la cultura en todas sus manifestaciones. Ya han transcurrido 25 años desde tu partida hacia el otro lado de la línea azul del tiempo, pero debes saber que tu gran obra muchísimas personas no la han olvidado y aún en algunos círculos se te recuerda, como yo siempre te recordaré, amiga Francisca.

Marcelino Arellano

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