DEFINICIÓN DEL MATRIMONIO y el infinito….
Según el científico Robert Ingersoll, el Matrimonio es la promesa más importante más sagrada que los seres humanos pueden realizar. No importa si lo llamamos un contrato, un sacramento, o ambos, sigue significando lo mismo. Un verdadero matrimonio es una concordia y un acuerdo naturales de las almas, una armonía en la que siquiera se imagina la discordia. Es una mezcla tan perfecta que sólo no parece existir. Se pierden además todas las consideraciones. El presente parece ser eterno. En este momento supremo no hay sombras- o la sombra es tan luminosa como la luz. Y cuando dos seres así se aman, así se unen es el verdadero matrimonio del alma y alma.
Lo que se dice ante el altar, ministro o magistrado, o en presencia de testigos, es sólo la evidencia externa de lo que ya ha sucedido en el interior. Simplemente es testimonio de la unión que ya ha tenido lugar- la unión de dos mañanas que esperan llegar juntas a la noche. El deber y la obligación se transforman instantáneamente en deseo y alegría, y dos vidas como la unión de arroyos, fluyen como una sola. Nada puede añadirse a la santidad de este matrimonio, a la obligación y el deber de cada uno a cada uno. No hay nada en la ceremonia excepto el deseo por parte del hombre y la mujer de que el mundo entero sepa que están realmente casados y que sus almas se han unido.
Hoy también consideramos otros pensamientos basados en ideas de científicos y humanistas como Carl Sagan. Neil de Grasse Tynson. Albert Einstein y otros.
Perdido en la inmensidad y en la eternidad es un pequeño punto azul que los humanos llamamos hogar. Y sin embargo nuestra especie es joven curiosa, valiente y muestra mucho potencial. En los últimos milenios hemos hecho los más sorprendentes e inesperados descubrimientos. Esto nos recuerda constantemente que los seres humanos han evolucionado para hacerse preguntas, que el entendimiento es una alegría, que el conocimiento es un requisito para la supervivencia. Nuestro pequeño planeta flota como una mota de polvo en el cielo de la mañana. , incluyendo a todos nosotros. Todo lo que veis, todo lo que podemos ver, sale de una estrella que explotó miles de millones de años, y las partículas se organizaron en seres vivos, incluyéndonos a todos nosotros. Estamos hechos estrellas. Somos el mecanismo por el cual el universo intenta comprenderse así mismo. El mundo es tan exquisito, con tanto amor ¿cómo se puede explicar en términos de química y física un fenómeno biológico tan importante como el amor? Si ponéis vuestra mano sobre la estufa por un minuto, os parecerá una hora. Si estáis con la persona a la que amáis una hora, os parecerá un minuto.
Esa es la relatividad. Un matrimonio hace de dos vidas fraccionarias un todo. Da a dos naturalezas renovadas para vivir. Trae una nueva alegría a la luz del sol, una nueva fragancia a las flores, una nueva belleza a la tierra y un nuevo misterio a la vida.
El matrimonio representa también que dos almas se encuentran en el universo de la pasión y del amor que viene a resultar la posible continuidad de la hermosa humanidad y que sigue siendo la protagonista entre los tiempos desde la creación, con Dios o sin Dios; es la libertad de haber nacido.
Constituye el matrimonio el núcleo que alberga tradición, amor, cultura y sobre todo futuro. Es el continuo espejo de quien elige en él y con é, la superación de una especie, que como dicen los científicos, es el resultado de aquella explosión sideral de la que trato de recordar, pero no puedo a pesar de que yo y tú existíamos entonces, tal vez transformados en pequeñas partículas pero con la verdad de un núcleo que con vida durante los tiempos. Estas células de transformación casi continuas son patrimonio de los seres que nos rodean y de la sociedad actual y venidera.
El más pequeño de los animales de nuestro entorno sigue con disciplina genética el desarrollo de su línea que se confirmó al nacer y se confirma en su trasformación secular. Porque no se le puede llamar muerte. Para este milagro…han sido imprescindibles dos seres que en el mundo le hemos llamado Matrimonio con extensión, no sólo a los animales pues las plantas siempre fueron seres vivos. Seres que nos alagan diariamente con su presencia ofreciéndonos olor, sombra, oxigeno en su permanente laboratorio.
Un bosque, cuando arde, muere parte de nuestro ser, y su “sangre” deja de circular como parte de muestro mismo cuerpo. En las plantas, hay matrimonio, cuyos testigos son las abejas, las aves y el viento. También paren en primaveras eternas. Hagamos de este milagro permanente alegría en convivencia, disfrutemos de la herencia y saltemos con júbilo de primavera en primavera hasta que llegue nuestro invierno nunca definitivo.
Hoy me entero de que se han descubierto cuatro nuevas estrellas, en el centro otro planeta, otras vidas en el Universo. Ya sabía que no estamos solos pero con estas apariciones, que seguro, no pararán, me suelo preguntar: ¿Qué habrá después?.
Dr. J.L. Martín Correa

