COSAS DE PUEBLO
Poema de Marcelino Arellano Alabarces que retrata la vida cotidiana de los pueblos: pregones, campanas, hornos, fuentes y memorias que aún laten en cada rincón.

Hay tantas historias de pueblo
que no se contaron.
La muchacha siempre triste
que iba a la fuente
de rumorosa agua.
El sonido estridente,
sin armonía, de los gallos
cantando en la madrugada.
O el muchacho pastor
que, al amanecer del día,
arreaba a su manada de cabras
por las veredas ocultas.
O aquel hombre de cintura breve
que cada mañana,
al amanecer del día,
pregonaba a toda voz
pescado fresco
recién llegado de Almuñécar.
O el hornero
que preparaba con bolinas
y matas secas y aulagas,
encendía el horno, cada mañana,
para la cocción del día.
O el sacristán,
alto y delgado,
que muy temprano
avisaba,
con un toque de campana,
que la noche anterior
un alma había subido al cielo.
En las cuadras las bestias
inquietas
daban golpes en el suelo.
Hay tantas cosas que decir
que no se han contado
de los pueblos.
(30/08/2025)

