AMAR LA TIERRA
En Amar la tierra, Helena de Val reflexiona sobre el dolor, la memoria y el vínculo profundo con el lugar de origen, en un poema íntimo que convierte la tierra en refugio y sentido de vida.

Quizá sea mejor morir cada día,
huir de la lucha en paz
y entender la tierra donde naciste
al tiempo que te alejas;
hasta no percibir nada y sentir
el árbol a tus pies.
Tus ojos huyendo van en la noche,
tras otra oscuridad.
¿Quién habla de convertir el dolor
en pájaro que cante?
¿Qué significa más años ganar?
Una casa sin puertas
puede sobrevivir a una tormenta.
Puede ser que no sepa encontrar
la forma de mostrar
lo que soy, o no sepa
el campo de batalla abandonar.
Quiero hacerlo, pero
creces dentro de mí.
Y conforme te miro
más llena estoy de ti.
-¿Será pues eso lo que significa saber amar la tierra?

