ALEGRE AMANECER
En Alegre amanecer, Inocencia Frisuelos canta al milagro cotidiano de la vida. A través de versos llenos de luz y asombro, la autora recorre paisajes, mares y cielos, guardando en su corazón la belleza del mundo como testimonio de gratitud y plenitud ante cada nuevo día.

Amanece un nuevo día
se marchó la noche oscura,
he visto brillar cristales
de la nieve blanca y pura.
He visto en el cielo azul
volando unas golondrinas,
he visto playas muy blancas
por sus arenas tan finas.
He visto nacer el sol
una alegre madrugada,
y unos barquitos veleros
con sus velas desplegadas.
He visto brillara la luna
con vestido de hojalata,
subida en carro de estrellas
con las ruedas como plata.
He visto hermosos delfines
bañarse con los luceros,
he visto bravos corceles
trotando por los senderos.
He visto entre los rosales
encendidas mariposas,
vestidas de mil colores
libando en las lindas rosas.
He visto pavos reales
saliendo de la espesura,
abriendo sus abanicos
hechos con seda muy puras.
He visto muchos países
de muy distintas culturas,
montañas, fuentes y lagos
de extraordinaria hermosura.
Muchas más cosas he visto
que llamaron mi atención,
esas las llevo guardadas
dentro de mi corazón.
Cuando parta de este mundo
yo no me iré con tristeza,
porque he podido admirar
de este mundo su belleza.

