AL ANCIANO

Anciano que miras
con ojos cerrados
por tus inclinados párpados,
tus manos grandes
abarcan todo,
tu piel arrugada,
el paso del tiempo .
Sabiduría tienes
la quieres compartir.
Ciegos y sordos somos
cuando no queremos oír,
cuando tus vivencias,
recuerdos,
deseas comunicar,
tu boca tapamos
sin pararnos a pensar.
Melancolía grande
empiezas a sentir,
nadie escucha
y nadie quiere oír
experiencias tuyas
que quieres que nos sirvan
para algo,
nosotros murmuramos
¡Qué viejo tan pesado!

