A la memoria de Conrado Sánchez
En este emotivo homenaje, Ana Martínez Parra recuerda a Conrado Sánchez, un hombre íntegro y bondadoso cuyo legado de humanidad y sencillez sigue vivo diecinueve años después de su partida. Un texto lleno de gratitud y poesía que celebra la vida de quien supo dejar huellas de luz en todos los corazones.

Fallecido el 25 de octubre de 2006
Hoy 25 de octubre se cumplen diecinueve años desde que nos dejaste Conrado, pero tu presencia sigue viva entre nosotros, en cada recuerdo, en cada gesto, en cada palabra que aún resuena en la memoria de quienes le quisimos.
Tengo que decir que Conrado fue, ante todo, una buena persona. De carácter sereno y mirada clara, irradiaba confianza, respeto y una bondad que se sentía incluso en el silencio. Su honestidad, su sentido de la justicia y su compromiso con los demás fueron faros que guiaron su vida y la de quienes lo rodeamos.
Fue un hombre sencillo, eminentemente humanista, forjado en el trabajo de la tierra y preocupado por saber, por aprender y comprender los avatares de la sociedad, una persona coherente con sus ideales que nunca buscó protagonismo y que, tal vez por eso dejó una huella profunda en su paso por este mundo: en tu familia, en tus amigos, en todos los que alguna vez se cruzaron él. Su ejemplo de integridad, sencillez y generosidad sigue siendo una lección diaria para quienes lo recordamos con cariño y admiración.
Hoy, al evocar su persona, no lo hago con tristeza, sino con gratitud. Porque haber compartido tu vida con un ser tan especial fue un privilegio.
Tu recuerdo nos acompaña siempre, Conrado. Nada se apaga cuando se ha vivido con tanta luz.
Mientras sea capaz de hilar dos palabras ilusionantes y de admiración loaré a tu persona mi queridísimo Conrado.
Loa a mi queridísimo Conrado
Tu nombre aún suena en el aire tranquilo,
como eco suave de bondad y calma.
Tu paso dejó, sin ruido ni brillo,
huellas profundas en tantas almas.
Honesto y claro, sereno en la entrega,
viviste simple, con fe y con razón;
la vida te quiso, la muerte te integra,
mas sigue latiendo tu corazón.
No hay adiós cuando hay memoria,
ni distancia en quien supo amar;
tu ejemplo habita en la historia
que el tiempo no podrá borrar.


Me encanta tu loa para Conrado, gran compañero de letras.