A DON ANTONIO GUTIÉRREZ GRAN PERSONA DE LLEIDA 2015 por Toñy Castillo Meléndez
“Els armat de Lleida”, es una asociación fundada en junio de 1994, por un grupo de amigos comprometidos con el bien común, basaron su ideario en una sociedad más justa y en la necesidad de colaborar ayudando a entidades y colectivos menos favorecidos y al mismo tiempo, contribuir a la difusión de la cultura a la Ciudad.
Lo que en su inicio era una ilusión, el trabajo incansable, consciente, ha sido su emblema, y llevan años de buen hacer dedicados a la atención y el bienestar de los demás.
Son personas con responsabilidades humanitarias e implicadas en ayudar a la equidad y a la construcción de un mundo más sensible, por ese motivo, sus actos encaminan sus pasos hacia una sociedad del bienestar que abarque a todos los sectores sociales. Por todo ello, podemos afirmar que “Els Armats” dedican su tiempo y sus recursos, de manera altruista, brindando su sostén, su respeto y su carisma, en favor de sus principios. Esta Asociación presidida por el Sr. Josep Àngel Comes i Serret, cuenta entre sus socios y amigos con personas muy prestigiosas a nivel social, abarcando a todos los sectores e incluyendo la diversidad que componen a nuestras gentes y barrios.
Desde hace años, conozco de cerca la gran labor que realizan desde su sede, y hoy por hoy, en la sociedad lleidatana “Els armats” son un pilar cultural y un pilar emblemático que siempre está cerca de donde surge la necesidad. Y donde el deporte, la música y el arte creen belleza y vitalidad.
Uno de los actos culturales es el otorgar de manera pública del galardón DE GRAN PERSONA DE LLEIDA, prestigioso reconocimiento para aquellas personas que han destacado en sus facetas culturales, profesionales y humanes.
En la XX Edición, Presidida por Sr. Josep Comes el cual asistió entre otras autoridades, el Alcalde de Lleida el Sr. Ángel Ros, en una velada maravillosa donde el Señor José Antonio Barranco de manera magistral hacia de maestro de ceremonia se entregaron los reconocimientos del año 2015.

Una de las personas meritorias del galardón fue escritor y poeta, don Antonio Gutiérrez, de él, sería mucho lo que podríamos decir, del hombre, del padre y marido. Si hablara de Antonio, me costaría poder describir toda la gran magnitud de su esplendor como persona en unas líneas. Quizás, este nombramiento incluye muchas de estas cualidades mencionadas, pero yo resaltaría la de gran amigo, fiel a sus valores y a las tierras que sus pasos le llevo en su vida.
Me sería muy difícil definir quien es don Antonio, así pues dejo entre estas líneas una breve pincelada en su vida.
En un bonito pueblo de Andalucía, para más señas llamado Vélez de Benaudalla, allá por los años treinta… nació un niño con alma de poeta. Entre guerras y postguerras, inició sus estudios por contiendas alpujarreñas. Pero la escuela de la vida, le enseñaría a soñar con un mundo, donde él, se convertiría en medico, artista o escritor
Allá por los años treinta… la comida era escasa, su lucha incansable y entre el verdor de los campos y cuatro pesetas en jornales, el niño se amamantaba del alimento que fortalece a un espíritu repleto de ilusiones.
Se hacía mayor, y pincelando textos esculpía su figura de caminante. Unas veces se hacía dramaturgo, otras… parodiando cuentos y otras… balanceándose en las trenzas de su amada se imaginaba una vida junto a ella.
Vida… que le llevaría a encontrarse con la gran señora del Estrecho, una tierra donde los mares bañan sus orillas y donde el rosario de pequeñas luces en el horizonte calma las olas de la furia de los dioses, Ceuta.
Por equipaje nuestro viajero llenó en una maleta de cartón recuerdos y anhelos, rebosada de caricias dadas y por dar. Allí… en tierras húmedas secadas por el sol de la almadraba, viviría cuatro años intensos repletos de sonrisas y pesares. Un lugar que hizo propio entre mares y montañas, donde en cada kilómetro recorrido, le impregnó del valor hacía la vida, del cariño de la familia, del precio de la amistad y de la espera por amor.
Pasaron días y pasaron los años, y cumpliendo sus propias promesas, conquisto a la niña de trenzas largas, haciendo kilómetros de camino en la vida. Pero, si algo he de decir del niño, hoy hecho hombre, es que nunca abandonó sus sueños, sino muy al contrario, no paró de perseguirlos hasta ver como su alma de poeta enhebraba hilos, tejiendo una a una sus esperanzas.
Hoy, señor de los señores, poeta donde los haya, su cantar es una gesta a su alma andaluza, a alma catalana, a su alma de niño, al alma de su amada.
Pasaron días y pasaron años mientras yo crecía en una ciudad entre montañas, bañadas por mares y el reflejo de la Luna, llegue a tierras catalanas, sin perder mi esencia andaluza, y como quien no quiere la cosa…. encontré entre mis versos el gestar de sus proezas, y leyendo uno a uno sus poemas entendí, los caminos que llevan a las eras, a los verdes olivares, a las sierras, a esos cantares solo dignos de poeta.
Y…tomando sus palabras me elevó a su poesía del alma,
La poesía -decía Antonio una tarde-, es una fuente constante de enriquecimiento. Con ella afloran los impulsos más nobles del ser humano.
La poesía esta en cada uno de nosotros. Unos la escriben con la pluma del corazón, otros la regalan con un gesto, una sonrisa o una mirada.
La Poesía está en aquellos que se complacen en aliviar el dolor de los más necesitados. En los que exponen su vida sin dudarlo, por salvar la de aquél que ni siquiera conocen.
Querido Don Antonio Gutiérrez…
Mi querido Antonio
Yo que te conozco ante ti…
Me inclino en tu maestría
Toñy Castillo Meléndez Gran PERSONA DE LLEIDA 2008



