VIDAS INTERESANTEs: LOU ANDREAS SALOMÉ
Aurora Fernández recorre la apasionante vida de Lou Andreas-Salomé, escritora, pensadora y psicoanalista que desafió las convenciones sociales de su época y mantuvo una estrecha relación intelectual con Nietzsche, Rilke y Freud.

Su verdadero nombre era Luíza Gustáv Von Salomé, (San Petersburgo, 1861 – Göttingen (Alemania,1937) Vivió en Göttingen, donde su marido, Fredrich Carl Andreas, obtuvo la Cátedra de Lenguas Orientales.
Lou era una mujer inquieta, inteligente, bella, rebelde y con inclinaciones liberales. A los 19 años abandonó Rusia para estudiar en Zurich, en una de las pocas universidades que admitía mujeres. En San Petersburgo había estudiado Literatura Francesa y Alemana. Realizó estudios comparativos de Teología y Religión con el predicador alemán Hendrich Guillot. Ahora quería seguir las clases del teólogo Alais Biedarman. También estudió Filosofía, Filología e Historia del arte.
Atrás había dejado su país y su infancia que recordaría siempre como una época idílica. Su estancia en Suiza le sirvió para conocer y relacionarse con los mejores filósofos, escritores y pensadores de la época.
Lou Andreas, empedernida viajera, conoció toda Europa, parte de EE.UU, y sus viajes a Rusia eran constantes. En un salón literario conoció a Paul Rée, prestigioso filósofo – judío alemán – y, a su vez, amigo de Nietzsche. También entró en contacto con Rainer Mª Rilke, uno de los poetas alemanes más importantes que profesaba gran admiración a Freud.
Una amiga, Malwida Von Maysenburg, escritora y premio Nobel alemana, le presentó a sus amigos: Olga Herzen, Richar Wagner, al escritor francés Romain Rolland, Nietzsche, Helena Von Oruskowitz, entre otros.
LA TRINITÉ
Lou proyectó una vida en común dedicada al estudio y a la investigación con los filósofos Paul Rée y Nietzsche. A esta relación se le llamó la Trinité. Nietzsche estaba locamente enamorado de ella y le propuso matrimonio. Creía que había encontrado en Lou la única mujer que sería capaz de entenderlo, pero ella no lo aceptó, lo que le causó una gran depresión. Es famosa una foto de los tres donde Lou conduce un carro haciendo referencia a esta convivencia a tres. Lo que supuso un gran escándalo.
En 1882 viajó con Rilke y Tanks por toda Europa. Después con otros acompañantes. Esto se repetiría a lo largo de su vida, lo cual no fue bien visto por la sociedad de entonces, y en Göttingen fue muy criticada. Dicen que a los 75 años eran jóvenes quienes la acompañaban en sus tardes solitarias.
SU OBRA LITERARIA Y AMISTAD CON FREUD
Fue una escritora prolífica, escribió varias novelas, ensayos y artículos. Tanto en su primera novela En la lucha por Dios, como en la segunda, Ruth, y en el ensayo Personajes Femeninos, se adentra en el estudio del alma humana y el psicoanálisis. Antes de conocer a Freud trabajó “el comportamiento humano”, cuyos hallazgos los plasmó en su libro “El Erotismo” (1910), que coincidieron después con los del fundador del Psicoanálisis. Conoció a Freud en Weimar en 1911. Fue su discípula y colaboradora. Se dedicó a la terapia psicoanalítica, tarea que ya no abandonó. Relacionado con este tema publicó los libros: El narcisismo como doble dirección, y Obras psicoanalíticas. De su amistad con Freud surgieron varios libros como: Agradecimiento a Freud (1931), Aprendiendo de Freud (1978) traducido al castellano, y varios artículos. En su libro Mirada retrospectiva, Lou le dedica dos capítulos. En el libro relata vivencias y recuerdos de su infancia, de Rusia, sobre la religión, la libertad, Dios, Rilke … es una constante búsqueda para dar sentido a su vida. Aquí el lector descubrirá su verdadera personalidad a la que no quiso sacrificar por nada ni por nadie. Freud dijo de ella que “era de una modestia y discreción poco comunes. Nunca hablaba de sus propias producciones poéticas y literarias, y que sabía dónde buscar los reales valores de la vida.”
LA TARASCA RUSA
Lou Andreas fue una mujer amante de la libertad, sin hipocresía, que se mostraba tal como pensaba. Era ferviente practicante del amor libre. Conocida en los medios intelectuales por su lucha en pro de la justicia social, por su labor feminista y por sus conocimientos en el campo del arte. Llamaba la atención allí donde quiera que fuese, y como muchos intelectuales importantes tuvo seguidores y detractores. Un grupo de estos, dirigidos por la hermana de Nietzsche, le pusieron el apodo de “la tarasca rusa”. Sus detractores, durante muchos años intentaron, sin lograrlo, que las autoridades rusas la repatriaran. También existe un film titulado:”Más allá del bien y del mal”, de la italiana Liliana Cavani, donde la relación con Paul Rée y Nietzsche queda reducida a una grotesca convivencia a tres. Hubo muchos tópicos que deformaron su imagen y no se hicieron referencias al valor de sus obras.
LOU ANDREAS SALOMÉ, LA FEMME SAVANTE
Su biógrafo, H. F. Petter, señala que su encumbramiento en el mundo de las letras fue rápido, pues demostró el conocimiento de la Literatura Moderna. Por ello le llamaban “La Femme Savante”.
El lugar destacado que ocupó entre los novelistas alemanes a partir del siglo XIX, no fue sólo por sus conocimientos, sino también por el tono de sus escritos, ya que fue una de las primeras en analizar psicológicamente sus propias emociones y experiencias. Por otro lado, fue envidiada y admirada por su excelente relación con Rilke y Nietzsche.
La “Femme Savante” era amante de lo snob, célebre entre las élites artísticas e intelectuales de Roma y Berlín. Fue considerada como coleccionista de celebridades. En definitiva, una mujer que vivió y actuó como pensaba, es decir, fue siempre ella misma.

