Contigo a la eternidad
“Contigo a la eternidad”, de María Jesús Sarmiento Carujo, es un poema íntimo y apasionado que celebra el amor, la ternura y la unión de dos personas como una experiencia capaz de trascender el tiempo.

María Jesús Sarmiento
El poema “Contigo a la eternidad”, escrito por María Jesús Sarmiento Carujo, es una composición de tono íntimo, delicado y profundamente emocional, en la que el amor se presenta como una experiencia de plenitud compartida. A través de un lenguaje sencillo, directo y lleno de sentimiento, la autora crea una atmósfera de ternura, deseo y entrega, donde la caricia y la unión amorosa se transforman en una promesa de permanencia. El poema, escrito por María Jesús Sarmiento, transmite cercanía y autenticidad, y convierte el sentimiento amoroso en una vivencia serena, profunda y duradera.
Para comprender mejor esta obra, conviene acercarse también a la trayectoria de su autora. María Jesús Sarmiento Carujo, nacida en Ponferrada y criada en Fabero, en la comarca leonesa del Bierzo, ha encontrado en la poesía una forma de expresar su mundo interior y de compartir su sensibilidad con los demás. Su vinculación con el ámbito cultural se afianzó especialmente a partir de su participación en actividades literarias y de su relación con Granada Costa desde 2017, consolidando así una presencia constante en recitales y proyectos editoriales.
Su obra demuestra una voz versátil y cercana. Es autora del poemario Del Rojo al Blanco, de la novela romántica Una tarde de verano en Madrid y del libro infantil Risas, Juegos y Cariño. Entre sus reconocimientos figuran el Premio Conde de Hubrite y la Estrella de Oro Miguel de Cervantes. Además, en 2026 es ganadora del Premio Eco de las Leyendas, un galardón que refuerza su presencia dentro del panorama literario vinculado al Proyecto Global de Cultura Granada Costa.
CONTIGO A LA ETERNIDAD
Éxtasis de una noche
Dispuestos para soñar.
Soñar, qué bien soñaremos.
Y a disfrutar.
Disfrutar; disfrutemos.
Amándonos con delirio.
En un baile acompasado.
Los dos al mismo compás, si tiendo.
Éxtasis y nada más si tiendo.
Con los cuerpos enlazados.
Tocando ese cielo estrellado.
Una noche de felicidad.
Dulce placer afrutado.
Lleno de felicidad
De tu cuerpo con el mío.
Éxtasis consumado.
Y aquel cielo, Dios mío.
Al acariciar tu cara, amor mio
Besarte sin cesar.
Acabar extasiados.
Contigo a la eternidad.
