HASTA QUE EL VERSO RESPIRE
“Hasta que el verso respire”, de Lola García Jaramillo, es un poema sobre escribir desde la calma, el silencio y la emoción. Una mirada íntima al proceso creativo y a ese instante en que las palabras encuentran sentido y empiezan a vivir.

Lola García Jaramillo
Escribo con tinta de calma,
sin forzar verso ni latido,
dejo que repose en el alma
hasta encontrar su sentido.
A veces sobra la palabra,
a veces falta el corazón,
cierro los ojos, todo se para
y espero en dulce emoción.
Escribo cuando todo calla,
cuando la noche se hace abrigo,
enciendo luz pequeña y clara
para hablar conmigo mismo.
Hay nombres que pasan sin ser dichos,
hay puertas que duelen al cerrar,
y escribo igual, con dedos lentos,
hasta que el verso empiece a volar.
No pido poema que me salve,
solo que se quede junto a mí
que tome mi mano si resbalo
mientras la tinta empieza a herir.
Hay noches de silencio espeso
que pierden prestado un latir
el verso llega, torpe al inicio.
respira, tiembla…. Y vuelve a vivir.
Entonces cierro el cuaderno,
sonrío y entiendo por fin
no escribo falso, solo dejo
que el pecho aprenda a existir
