Santa María de la Cabeza y el milagro del pozo
Santa María de la Cabeza y el milagro del pozo protagonizan este exvoto de Francisco Javier Toro Martín «Blas», una obra que une arte, fe y tradición en torno a san Isidro Labrador y su familia.

Hoy, 9 de septiembre, la Iglesia celebra la festividad de santa María de la Cabeza, cuyo nombre era María Toribia, esposa de san Isidro Labrador y madre de san Illán. Su figura permanece estrechamente vinculada a la tradición religiosa madrileña y a una vida marcada por la fe, la humildad, el trabajo y la entrega familiar.
Con motivo de esta celebración recuperamos uno de los exvotos realizados por el artista Francisco Javier Toro Martín «Blas», una obra que representa uno de los episodios más conocidos de la tradición vinculada a la familia de san Isidro: el milagro del pozo.
Según la tradición, el pequeño Illán cayó accidentalmente a un pozo. Ante la imposibilidad de rescatarlo, sus padres, san Isidro y santa María de la Cabeza, recurrieron a la oración y pidieron con profunda fe la intercesión de la Santísima Virgen. Entonces se produjo el prodigio: las aguas comenzaron a subir hasta elevar al niño, que pudo ser recuperado sano y alegre.
La escena se convierte así en una representación de la confianza absoluta en Dios, de la oración compartida por unos padres y de la protección maternal de la Virgen. Es también una de esas historias que, transmitidas durante generaciones, han contribuido a configurar la profunda devoción popular existente en torno a san Isidro y su familia.
El exvoto forma parte del conjunto de obras realizadas con motivo del IV Centenario de la canonización de san Isidro Labrador, una serie pictórica concebida para recuperar, a través del lenguaje artístico, algunos de los milagros y episodios más significativos relacionados con el santo madrileño.
Estas piezas se conservan en un lugar de especial relevancia espiritual e histórica: el camarín de san Isidro, en la Real Colegiata de San Isidro de Madrid, donde el conjunto establece un diálogo entre pintura, tradición, fe y patrimonio religioso.
En la obra de Francisco Javier Toro Martín «Blas», el exvoto recupera precisamente ese sentido originario de agradecimiento y memoria. La pintura no se limita a narrar un milagro, sino que transforma el episodio en una imagen destinada a permanecer, haciendo visible una tradición devocional profundamente arraigada.
En la festividad de santa María de la Cabeza, esta obra permite volver la mirada hacia una mujer cuya memoria ha quedado inseparablemente unida a la de san Isidro, pero que posee también una identidad propia dentro de la tradición cristiana: esposa, madre, mujer de oración y ejemplo de sencillez y confianza en la fe.
El milagro del pozo, conservado hoy a través de este exvoto, vuelve así a recordarnos cómo el arte puede convertirse en custodio de las historias, las creencias y las emociones que forman parte de nuestro patrimonio colectivo.

