GLÁNDULA CARTESIANA
Helena de Val dedica Glándula cartesiana a quienes padecen Alzheimer, en un poema conmovedor sobre la memoria, el olvido, la infancia y ese amor que permanece incluso cuando los recuerdos comienzan a desaparecer.

Helena de Val
a los que padecen alzheimer
Soy tu memoria fiel en la sombra.
¿Recuerdas que te formé en el vientre
de tu madre y te enseñé a hablar?
Ya canté tu nombre antes de nacer.
Canto tu nombre hoy
y me ignoras como hace un niño.
Te invito a gritar tu alegría
Y es como si pasara un gato.
A veces tornan hijos
que te olvidaste que has tenido.
Un río o mar, tu madre, un amor,
algún amigo, un atardecer.
Olvidas y te olvidan,
quedándote dormido como un niño
en el pecho de su madre,
que despierta y succiona de nuevo.
Tu madre no te habrá olvidado,
pero yo me he grabado tu nombre
en la palma de mi mano, para amarte,
para enseñarte nombres de árboles,
andar y recostarte en la hierba,
para mimarte con piedad.
