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CÓMO TRATAR LA INCONTINENCIA URINARIA

Tratar incontinencia urinaria es posible con hábitos, entrenamiento vesical y ejercicios de Kegel. Explicamos qué es el suelo pélvico, cómo hacer Kegel y qué opciones médicas existen: biofeedback, fármacos, dispositivos, estimulación y técnicas intervencionistas. Guía clara para mejorar el control y la calidad de vida.

Imagen artículo Tratamiento Incontinencia Urinaria

A continuación, y como ya dijimos en el último artículo, expondremos de forma detallada el tratamiento de la incontinencia urinaria y, además, explicaremos en qué consisten los ejercicios de Kegel, tan importantes en esta afección para fortalecer los músculos del suelo pélvico.

              Los músculos del suelo pélvico son unos músculos que están en la parte baja del abdomen, formando como una especie de hamaca o red que va desde el pubis (hueso duro que está en la parte anterior y baja del abdomen, justo antes de llegar a los genitales) hasta el coxis (último hueso de la columna vertebral, ubicado en la parte trasera, que es el que apoyamos cuando nos sentamos sobre una superficie dura). Estos músculos sirven principalmente para tres cosas: 1. Sostener los órganos de la vejiga, del intestino, del útero en mujeres y de la próstata en hombres. 2. Controlar los esfínteres, es decir, ayudarnos a contener la orina, las heces y los gases. 3. Participar en la función sexual, influyendo en el placer y en la calidad de las relaciones. De este modo, es muy importante cuidar estos músculos, dado que, si estos están débiles o muy tensos, pueden aparecer problemas como: escapes de orina, sensación de peso en la pelvis o dolor en las relaciones sexuales.

              En el caso de que padezcas de incontinencia urinaria, el médico puede recomendarte, en primer lugar, el llevar a cabo una serie de técnicas o pautas de comportamiento. Por ejemplo: 1. Entrenamiento de la vejiga, que consiste en aprender a aguantar un poco más las ganas de orinar. Cuando sientas la necesidad de ir al baño, intenta esperar unos 10 minutos antes de ir. Poco a poco, el objetivo es ir al baño con menos frecuencia, hasta conseguir orinar solo cada dos horas y media o tres horas y media. 2. Orinar dos veces, consiste en ir al baño, orinar y, después, esperar unos minutos. Luego, intenta orinar de nuevo para ayudar a vaciar mejor la vejiga. Esto puede ayudar a evitar escapes de orina causados por una vejiga que no se vacía del todo. 3. Horarios programados para ir al baño, consiste en ir al baño a horas fijas, por ejemplo cada 2 a 4 horas, en lugar de esperar a que aparezcan las ganas de orinar. 4. Control de los líquidos y de la alimentación, consiste en cuidar lo que bebes y comes para ayudar a controlar mejor la vejiga. Puede ser necesario reducir o evitar el alcohol, la cafeína y los alimentos ácidos. También puede ayudar beber la cantidad justa de líquidos, bajar de peso si es necesario y moverse más en el día a día. El alcohol es diurético, es decir, hace que los riñones produzcan más orina. Además, afecta al sistema nervioso, reduciendo el control: tardas más en notar las ganas de orinar y te cuesta más controlar los músculos que evitan los escapes. También puede irritar la vejiga, provocando urgencia repentina y sensación de “no puedo aguantar más”. La cafeína (café, té, refrescos tipo cola, bebidas energéticas) estimula la vejiga, haciendo que el músculo de la vejiga se contraiga más de la cuenta, dando ganas de orinar antes de tiempo y, por otro lado, es diurética, haciendo que produzcas más orina, así que la vejiga se llena más rápido. Los alimentos y bebidas ácidas (cítricos, tomate, vinagre, refrescos, algunos zumos) irritan la vejiga en algunas personas y hacen que la sensación de urgencia aparezca antes, incluso aunque la vejiga no esté muy llena.

              Igualmente, el médico puede recomendarte realizar los ejercicios de Kegel, más útiles para la incontinencia de esfuerzo, aunque también pueden ayudar en la incontinencia por urgencia (ya explicadas en el artículo anterior).

              ¿Cómo hacer los ejercicios? Imagina que intentas detener el chorro de orina. Ese es el músculo que debes trabajar: 1. Aprieta esos músculos durante 5 segundos y luego relájalos 5 segundos. Si es difícil, empieza con 2 segundos de contracción y 3 de descanso. 2. Poco a poco, intenta llegar a mantener la contracción 10 segundos. 3. Haz al menos 3 series de 10 repeticiones al día. Para asegurarte que estás usando los músculos correctos, el médico puede recomendarte acudir a un fisioterapeuta especializado en suelo pélvico o usar técnicas de biorretroalimentación, que te ayudan a aprender a contraerlos mejor. Estas técnicas de biorretroalimentación (también llamadas “biofeedback”) son herramientas que te ayudan a “ver” cómo funcionan tus músculos internos, incluso los que no puedes sentir muy bien. Para ello, se colocan sensores suaves dentro o cerca de la vagina, el ano o sobre la piel. Esos sensores detectan cuándo y cómo se contraen tus músculos. La información se muestra en una pantalla, luz o sonido, para que puedas ver si estás haciendo los ejercicios correctamente.

              Por otro lado, decir que existen varios tipos de medicamentos que ayudan según el tipo de incontinencia: 1. Anticolinérgicos: ayudan a calmar la vejiga hiperactiva y son útiles para la incontinencia por urgencia. Ejemplos: oxibutinina (Ditropan®), tolterodina (Detrusitol®), darifenacina, fesoterodina (Toviaz®), solifenacina (Vesicare®), trospio (Uraplex®). 2. Mirabegrón (Betmiga®): relaja los músculos de la vejiga, permite retener más orina y vaciar mejor la vejiga y también es útil para la incontinencia por urgencia. 3. Alfabloqueadores (solo en hombres): relajan los músculos del cuello de la vejiga y la próstata y facilitan que la vejiga se vacíe mejor. Ejemplos: tamsulosina, alfuzosina, silodosina, doxazosina. 4. Estrógenos tópicos (crema, anillo o parche vaginal): tonifican y rejuvenecen los tejidos de la uretra y la zona vaginal y pueden ser útiles en mujeres para mejorar el control de la orina. Ejemplos: estriol (Blissel®) o prasterona (Intrarosa®).

              También se halla la opción de la estimulación eléctrica del suelo pélvico, que consiste en colocar temporalmente pequeños electrodos en el recto o la vagina para enviar una estimulación suave que ayuda a fortalecer los músculos del suelo pélvico. Puede ayudar en la incontinencia por esfuerzo y en la incontinencia por urgencia. Normalmente se necesitan varias sesiones durante varios meses para notar mejoría.

              Existen, del mismo modo, una serie de dispositivos médicos diseñados para tratar a las mujeres con incontinencia: 1. Oclusor uretral, dispositivo pequeño, parecido a un tampón, que se introduce en la uretra solo antes de actividades que puedan provocar pérdidas de orina (por ejemplo, hacer deporte). Funciona como un tapón que impide que se escape la orina y se retira antes de ir al baño. 2. Pesario, es un anillo de silicona flexible que se coloca en la vagina y se puede usar todo el día. Además de ayudar con la incontinencia, también puede sostener los órganos si hay prolapso vaginal (descenso de los órganos pélvicos de su posición normal). También ayuda a mantener la uretra en su lugar para evitar pérdidas de orina.

              Entre las terapias intervencionistas para la incontinencia urinaria encontramos: 1. Inyecciones de material de relleno, se inyecta un material sintético alrededor de la uretra, que ayuda a mantener la uretra cerrada y reduce la pérdida de orina. Se usa principalmente para la incontinencia por esfuerzo. Suele ser menos eficaz que la cirugía y en ocasiones hay que repetirlo varias veces. 2. Toxina botulínica A (bótox), se inyecta en el músculo de la vejiga. Ayuda si tienes vejiga hiperactiva e incontinencia por urgencia. Normalmente se usa solo si otros tratamientos no han funcionado. 3. Estimuladores nerviosos, son dispositivos que envían pequeños impulsos eléctricos indoloros a los nervios que controlan la vejiga (nervios del sacro). Hay dos tipos: implantable, bajo la piel del glúteo, conectado a la región lumbar; y extraíble, tipo tapón vaginal. Ayuda a controlar la vejiga hiperactiva y la incontinencia por urgencia cuando otras terapias no funcionan.

Por último, decir que, si otros tratamientos no funcionan, existen distintos tipos de cirugía que pueden corregir los problemas que provocan la pérdida de orina. Me limitaré simplemente a citarlos: 1. Procedimientos con cabestrillo (malla). 2. Suspensión del cuello de la vejiga. 3. Cirugía de prolapso. 4. Esfínter urinario artificial.

              Así pues, y como hemos visto, la incontinencia urinaria es tratable, y con la orientación adecuada y los ejercicios, hábitos y tratamientos disponibles, recuperar el control y mejorar la calidad de vida es totalmente posible.

Dr. Juan Gustavo Benítez Molina Málaga
Dr. Juan Gustavo Benítez Molina
Málaga

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