Ítrabo alza su voz poética: “LUNA DE SEPTIEMBRE”, de Marcelino Arellano

Marcelino Arellano

Nos convoca un libro que no llega con estruendo, sino con luz serena: Luna de septiembre, de Marcelino Arellano. Un poemario que, como su título sugiere, nace en esa frontera delicada donde el verano empieza a despedirse y la vida —sin prisa— aprende a mirar con más hondura. En sus páginas, el lector no encontrará artificio, sino verdad emocional: poemas que se dejan leer con facilidad y, sin embargo, se quedan dentro, como una música íntima.
Marcelino es, ante todo, un poeta de corazón ancho: sencillo, honesto, humano. Su escritura no presume de alardes; prefiere la palabra clara, el sentimiento directo, esa ternura que a veces se permite una ironía fina, casi juguetona. Su poesía habla de amor —en sus distintas estaciones—, de nostalgia, de esperanza y de desencanto; y también de naturaleza, de mar y de cielo, como si el mundo exterior fuera un espejo donde el autor se reconoce.
No es casual que esta obra se presente aquí, en Ítrabo, porque Ítrabo está en el origen y en la fidelidad de Marcelino: nació en este pueblo granadino, aunque reside en Palma de Mallorca desde 1958. Su trayectoria es amplia y constante: numerosos libros publicados, presencia en antologías, revistas literarias de varios países, y una vida entera dedicada a impulsar cultura —fundando y dirigiendo revistas, premios y actividades—. Ítrabo, por su parte, también le devolvió el cariño: existe una calle con su nombre y un premio de poesía que lo honra.
Luna de septiembre ofrece, además, una variedad atractiva: poemas de distinto pulso y forma, y un tramo especialmente singular en el que aparecen cien pensamientos en tercetos, pequeñas piezas de lucidez que reflexionan sobre el amor, la libertad, la solidaridad, la vida cotidiana y el coraje de seguir adelante.
Por todo ello, hoy no presentamos solo un libro: celebramos una manera de estar en el mundo, mirando con limpieza, escribiendo con humildad, y recordándonos que la poesía —cuando es verdadera— pasa a ser también del lector.
Les esperamos en Ítrabo, el 28 de marzo de 2026, a las 18:00 horas, en la Casa de la Cultura, para compartir esta Luna de septiembre que, sin duda, alumbrará la tarde y la memoria.
