JUVENTUD SIN FRONTERAS
“Juventud sin fronteras” es un canto lírico a la energía creadora: la palabra joven como agua libre, la tinta como ave, y el verso como puente que rompe muros de idioma y miedo. Un poema de expansión, valentía y fuego interior compartido.

Bajo el latido azul de un cielo sin llaves,
la palabra joven germina,
no pide permiso para crecer,
como agua que desconoce la jaula del vaso.
Hay soles que solo se encienden
en la mirada de quien aún inventa caminos,
y hay caminos
que solo existen porque alguien los soñó primero.
La tinta es un pájaro inquieto:
pica en la corteza del silencio,
bebe de las nubes,
y vuela sobre mapas que el tiempo no ha firmado.
Juventud,
tus manos son brújulas temblorosas
que señalan todas las direcciones a la vez,
como si el mundo entero
fuera un cuaderno abierto bajo la luz del alba.
El verso cruza mares invisibles,
rompe muros de idioma y de miedo,
baila sobre coordenadas imposibles
con la osadía de quien no sabe caer.
Porque sentir es existir dos veces,
y soñar es invadir todos los horizontes.
Así, las letras jóvenes no se conforman con ser leídas:
quieren arder,
tocar la piel de otras almas,
y dejar su incendio encendido
en cada frontera que se atrevan a cruzar.

