SE ME HIZO DE NOCHE
En Se me hizo de noche, Juan Jesús Díaz Rodríguez convierte la amistad en refugio y oración. Entre la ternura y la angustia, el poeta escribe desde la noche del alma, acompañando con versos la lucha de quien ama y admira. Una elegía íntima a la fortaleza y la esperanza.

Se me hizo de noche de repente
como solía esperaba tu mensaje
el aliciente que alegra mi vida
siempre digno, amigo y amable.
No hay deseo, paso mi tiempo
pero mucho más que amistad
nos piropeamos y necesitamos
me sabes un pícaro sin maldad.
Te mando versos y la luna llena
besos consejos buenos deseos
flores cotilleo poemas y sufro
como propios tus desvelos.
Lo tiene merecido tu persona
por decente, atenta, agradecida
amable conmigo y con mi gente
ya eres mi flor más querida.
Sé que para ti esto no es nuevo
pero agradeces tan bonito gesto
la vida fue muy gentil aquel día
que quiso que nos conociéramos.
Pero ahora mi querida amiga
malcomo, mal vivo, mal duermo
desde que te pronosticaron
el mal que ni pronunciar quiero.
Suena a infortunio y sentencia
cierto es que ya se le hace frente
tú has jurado luchar, yo rezaré
y ganarás por fuerte y valiente.


Me encanta