CURIOSIDADES DE LA HISTORIA – EDADISMO
En Curiosidades de la historia – Edadismo, Amador Torreblanca Checa reflexiona sobre una forma silenciosa de discriminación: el prejuicio hacia la edad. Un texto que invita a proteger la dignidad, los derechos y el valor de las personas mayores, reivindicando un envejecimiento activo, respetado y saludable.

Cada vez se usa más la palabra edadismo, término acuñado por Robert N Butler en 1969, para referirse a la discriminación por razón de edad.
Como toda exclusión está basada en perjuicios y la encontramos instalada en todas las sociedades.
Para Butler, esta discriminación consta de tres elementos: actitudes hacía las personas mayores, la edad avanzada y el proceso de envejecimiento, creer que son una carga para la sociedad, prácticas institucionales que contribuyen a perpetrar estos estereotipos (restringir el acceso algunos tratamientos.
Y este tipo de discriminaciones no afecta por igual a todas las personas mayores, aumenta cuando la edad avanzada va asociada a determinadas características sociales, como la escasez de recursos económico y culturales o el género y la etnia, que se convierte en amplifica obras de los estereotipos.
Cuidado porque es una forma de alterar los derechos de las personas y el maltrato.
Protejamos el respeto de los derechos consustanciales a menos en función de la edad.
La edad es una de las primeras características que observamos en otras personas.
El edadismo surge cuando la edad se utiliza para categorizar y dividir a las personas por atributos que ocasionan daño, desventajas o injusticia y manoseaban la solidaridad intergeneracional.
El edadismo perjudica nuestra salud y bien estar y constituye un obstáculo importante para la formulación de políticas eficaces y la adopción de medidas relativas al envejecimiento saludable tal como recomiendan los estados miembros de la organización mundial de la salud. (OMS) en la estrategia y plan de acciones mundiales sobre el envejecimiento y la salud y en el derecho del envejecimiento saludable (2021- 2030) en respuesta a ello se pidió a la OMS que pusiera en marcha con sus asociados una campaña mundial, para hacer un envejecimiento saludable, sería el proceso de fomentar y mantener la capacidad funcional que permite el bienestar en la vejez.
La capacidad funcional consistente en tener los atributos que permiten a todas las personas y hacer lo que para ellas es importante.

