LA OTRA MEJILLA
En La otra mejilla, Sergio Reyes Puerta denuncia con valentía el dolor del maltrato y la esperanza de la supervivencia. A través de un poema desgarrador y honesto, la voz poética transforma la sumisión en fuerza y agradece a quienes defienden la vida y la dignidad de las mujeres.

Yo siempre le ponía
la otra mejilla
por si realmente cambiaba
―ay, ingenua―
y me la besaba.
Apenas me defendía,
―yo misma me lo prohibía―,
y ni siquiera esperaba
―ay, impaciente―
que alguien me ayudara.
Y es que…
Yo siempre le ponía
la otra mejilla
por si realmente cambiaba
―ay, ilusa―
y la acariciaba.
Hoy me muestro agradecida
a los defensores
de mi derecho a la vida
―ay, mil gracias:
sois mis amores―.
Y es que…
Yo siempre le ponía
la otra mejilla
por si realmente cambiaba
―ay, incauta―
¡y casi me mata!

