LAS POSICIONES DEL CUERPO DURANTE EL SUEÑO REVELAN EL CARÁCTER
Conocer el carácter de las personas ha sido preocupación constante de todas clase de sociedades y en todos los tiempos. Aristóteles (384-322 a. d. J.C) estudió el carácter a través de la morfología facial a la que llamó “fisiognomonía”. Desde entonces los pensadores y científicos no han cesado de estudiar los rasgos físicos y los comportamientos para conocer
y definir el carácter de los humanos. Así, en el siglo XVI nació la psicología como ciencia que estudia el comportamiento humano. Es a partir del siglo XVIII cuando se emplea con frecuencia este término concebido como “ciencia de la vida mental, de sus fenómenos y de sus condiciones. En la actualidad se define como “ciencia de la conducta”, y de aquí se derivan las especialidades médicas como la psiquiatría, el psicoanálisis, etc. A mediados del siglo XIX nace la grafología como ciencia de la escritura que trata de descubrir la relación de la escritura con la personalidad del que escribe.
Todas estas ciencias y términos son bastante conocidos del público en general, pero el conocimiento del carácter a través de la postura que adoptamos durante el sueño es más reciente y poco conocido.
Los primeros pasos los dio el psiquiatra y psicólogo Alfred Adler en el año 1914 en un trabajo sobre el insomnio en el que dejó escrito esto: “un cuidadoso examen basado en extensos datos demostrará fehacientemente que la postura durmiente de una persona indica su pauta de comportamiento”. Esta nota fue una invitación para que otros estudiaran el tema; y la primera que lo hizo fue una alumna suya, SUZANNE SCHALIT, que en 1925 publicó un trabajo sobre las posiciones para dormir y su relación con la conducta.
A mediados del siglo XX el que retomó el tema con verdadero ardor fue el doctor SAMUEL DUNKEL, miembro de la Academia Norteamericana de Psicoanálisis y presidente de la Sociedad de Psicoterapia y Fenomenología que en el año 1977 publicó un libro con el título de “SLEEP POSITIONS”. Este trabajo tuvo un gran impacto en la ciencia médica porque encontró una nueva vía de terapia y de conocimiento de las personas. Y lo mismo que durante el día , en nuestras actividades diarias nuestro cuerpo habla a través de la mirada, los gestos, la postura, la mímica facial, la colocación de los brazos y las piernas y todos los movimientos del cuerpo nos ofrecen claves y envían mensajes de toda clase que se denomina “comunicación no verbal”, la postura del cuerpo durante el sueño nos descubre también muchas cosas. “La cama, amigo mío es toda nuestra vida. Aquí nacemos, aquí amamos, y aquí morimos”, escribió Guy de Maupassant. La cama es el escenario donde se representan todas las posturas durante el sueño.
POSICIONES HABITUALES
Aunque existen registradas 21 posiciones del cuerpo durante el sueño, hay cuatro que son las más habituales. Naturalmente que no se permanece siempre en la misma postura durante todo el sueño sino que se producen varios cambios. Las posturas más habituales son las siguientes:
POSTURA PLENAMENTE FETAL

El cuerpo está de lado recogido sobre sí mismo, las piernas dobladas y las rodillas apuntando hacia arriba, al mentón. Todo el cuerpo se halla encogido como formando una pelota. A veces, los brazos y las manos completan el círculo abarcando las rodillas y por regla general tienen inclinación a estar en las esquinas de la cama y no en el centro.
CARÁCTER.
– Son personas introvertidas de una gran riqueza interior, que no se abren al mundo exterior si no se dan las circunstancias adecuadas. Es como un negarse a exponerse a plena luz abierta a las experiencias de las alegrías y dificultades de la vida. Tienen tendencia a la soledad y a la meditación y gustan de la intimidad. Huyen siempre de las reuniones vulgares e insustanciales, salvo que por algún motivo se vean obligados a estar, no obstante, desean que los demás tengan un buen concepto de ellas. Suelen ser personas formales y cumplidoras y no son ni alegres ni tristes, sino serias. Por último esa forma de dormir enroscado indica un acusado deseo de protección y la necesidad de disponer de un entorno donde pueda organizar su vida.
POSICIÓN PRONA

El cuerpo está boca abajo en la cama y generalmente con los brazos extendidos por encima de la cabeza, las piernas estiradas con los pies separados como si quisieran abarcar todo el espacio de la cama. A menudo estas personas que así duermen, se ponen en sentido diagonal en la cama.
CARÁCTER.
– Suelen ser quisquillosas, pulcras y muy meticulosas en todas sus actividades; son puntuales y les molestan mucho si las otras
llegan con retraso a la cita; son dominadoras e intentan que los demás se adapten a sus dictados pues creen llevar siempre la razón. Por otra parte, no les gusta lo inesperado porque en su fuero interno se sienten inseguras y por eso suelen organizar sus vidas con el fin de evitar sorpresas.
POSICIÓN SUPINA O REAL

El cuerpo está boca arriba, los brazos a lo largo del cuerpo y algo separados y las piernas estiradas y también separadas. Estas personas se consideran “reyes de su sueño”. Hay un dicho popular que dice:” el rey duerme boca arriba, el sabio de lado y el rico boca abajo”.
CARÁCTER.
– S e adaptan perfectamente a cualquier situación porque son extrovertidos y se encuentran cómodos en cualquier ambiente porque son histriónicos y gustan de los aplausos y disfrutan de todo: de la amistad, de la comida y bebida, de los aplausos
del público… gozan con todo y por regla general son de carácter alegre; tiene seguridad en si mismo y sobre todo sintonizan bien con el medio ambiente y siempre buscan la cara buena de las cosas.
POSICIÓN SEMIFETAL

Tendido de lado con las rodillas medio dobladas y el brazo sobre el que descansa la cabeza generalmente extendido hacia arriba; el brazo contrario extendido hacia delante a bien recogido.
De las investigaciones realizadas el 75 por ciento de las personas diestras duermen sobre el lado derecho; si son zurdas duermen sobre el lado izquierdo. Esta posición de semifetal, permite realizar cualquier movimiento en la cama sin alterar la configuración del cuerpo.
CARÁCTER.
– Esta posición revela “sentido común desde el punto de vista de la comodidad y el funcionamiento físico. Tienen un alto grado de adaptación al mundo que les ha tocado vivir y suelen ser inteligentes, equilibrados y tranquilos que no se dejan llevar de las emociones pues saben que son estados afectivos transitorios y por tanto saben dominarlos y cuando se presenta cualquier problema en vez de quejarse intentan solucionarlo.
( continuará )
