EL ROSTRO EN EL AGUA
El poema nos sumerge en un instante íntimo, donde el agua refleja el cielo y la mirada rompe el silencio. La quietud se convierte en espejo de emociones, y la imagen desvanecida en las ondas del agua nos habla de fugacidad, misterio y belleza.

El rostro en el agua.
Todo quietud y todo silencio.
No hubo un solo ser
capaz de atravesar
el dibujo del cielo
en el cielo del agua.
Y yo debí sonreír…
Traspasando inquieto
el silencio
pronuncié la muda voz
dirección a sus ojos:
las ondas de mi mirada
te desvanecieron…

