RECUERDOS DE UNA VIEJA MELODÍA

Dedicado al gran músico Jesús Solano por Carmen Carrasco Ramos Delegada nacional de poesía Granada Costa.
Este poema es una delicada evocación de la memoria y el poder transformador de la música. A través de una melodía antigua, la voz poética revive un instante de amor intenso y efímero, casi onírico, que dejó huella en su alma. El contraste entre la calidez de aquel recuerdo y la melancolía del presente se expresa con elegancia, destacando cómo ciertos momentos, aunque breves, permanecen imborrables. Es una reflexión sensible sobre el paso del tiempo, el azar y la fugacidad de lo vivido.
Ayer escuché una vieja melodía.
Y enterrados recuerdos del pasado
se agolparon tenaces en mi mente,
como agudas saetas del tiempo,
haciendo revivir aquel recuerdo,
un instante feliz, que creía olvidado.
Sus notas escuché por vez primera,
brotando mágicas de unas manos prodigiosas
en la penumbra misteriosa de un salón
apenas alumbrado por las velas
de un candelabro que, cálido, esparcía
su tenue luz alrededor.
Y entre luces y sombras apareciste.
Música en movimiento.
Música y hombre unidos
por las notas de aquella hermosa melodía.
Y aquel son suavemente entró en mi alma
llenando de pasión mi corazón.
La noche se llenó de amor y música,
un sueño de armonía nocturnal.
Fuimos dos extraños que el azar
quiso unirnos, viviendo la ilusión
de que aquel idilio apasionado
no acabara con el primer rayo de sol.
Mas fue un instante fugaz en nuestras vidas.
Intermezzo de amor que tan solo duró
lo que el breve sonido de una nota.
Dos almas solitarias que una noche
por la música se sintieron unidas
y que el destino al llegar el alba separó.
Ayer escuché una vieja melodía.
Un instante de amor;
Una nota musical que se quebró.

