Amor, sabor y trance

En el silencio de la tarde,
nada tenía sentido,
solo aquel abrazo tuyo
dio con mi vida al traste,
momento que nunca olvido.
Y surgió lo acontecido
ese beso apasionado,
lleno de amor y ternura
como nunca me habían dado,
y que fue una hermosura.
Pues, solo el silencio quiso
que se callara la tarde,
y se formó el compromiso,
de unos labios en silencio,
con amor, sabor y trance.


María Jesús precioso poema