ENTREVISTA A MARÍA PÉREZ PÉREZ
Nuestra querida amiga y vecina María es uno de los ejemplos y referente de lo que es el trabajo para la recuperación y puesta en valor de todos aquellos usos y costumbres que caracterizaron el ámbito rural de nuestro municipio Huércal-Overa y más allá , porque su labor se ha ido extendiendo paulatinamente por comarcas limítrofes e incluso por provincias que tienen la suerte de participar de una serie de tradiciones similares en temas como atuendos, bailes, canciones, objetos cotidianos, artesanía…
Por ello vamos a conocer por boca de ella misma su particular historia.
1.- María. ¿Cuándo descubres esas inquietudes que te han llevado a ser un referente entre quienes te conocemos y seguimos tu trayectoria?
Ya desde niña me fijaba en mis abuelos cuando tejían el esparto. Y en mi padre y tíos, (siempre hombres, en Huércal-Overa). Me gustaba ver como “de la nada” hacían aparecer tantas vasijas y utensilios distintos. Para recoger los higos, amarrar los haces de cereales, leña o cañas… barreores del horno, etc.
2.- ¿Qué te ha impulsado a llevar a cabo esa labor de divulgación de los usos y costumbres ancestrales?
Estando en la escuela de adultos, nos llevaron a todos los alumnos a una exposición que se hizo en Mojácar de cosas que habíamos restaurado. Yo llevaba uno de los rulos del “cilindro” (utilizado en la trilla.) Se interesaron muchos niños y adultos en saber qué era aquello. Entonces me sorprendió que no se conociese. Y pensé que quería dar a conocer todas estas cosas de antaño, para que no se olvidase y permaneciera en la memoria de la gente.
3.- Hablemos de la pleita y/o esparto. ¿Quién te enseña esa magnífica habilidad para trabajar esta antiquísima fibra?
El que más me enseñó fue el hermano de mi abuelo. Pero también aprendí de uno de mis hermanos. Y posteriormente de todo el que tenía alguna técnica para enseñar.
4.- ¿Cuántos artesanos conoces que se dediquen a realizar objetos de estas características?
Conocemos algunos de Murcia, y varios de Almería, uno de Granada. Y conocí uno extraordinario, el mejor, en Alicante, por desgracia fallecido hace varios años.
5.- Hasta lo que yo conozco de ti, no haces el objeto para venderlo, ¿Qué haces, pues, con todas las piezas que tienes?
Acumularlas en mi cortijo. Algunas las he regalado.
6.- María, la labor que haces es encomiable. ¿has recibido algún tipo de reconocimiento de algún organismo oficial?
Sí, en el año 2016, en Terque, Almería, estando participando como muchos años anteriores, en la XIV Jornada de Recuperación de Oficios Antiguos, que allí celebra todos los Octubres de cada año el Ayuntamiento y Museo de Terque. Me hizo entrega del galardón la Delegada del Gobierno de la Junta de Andalucía.
7.- ¿Cuál es tu sueño para todas esas obras que tienes?
Por supuesto, que fueran a parar a un museo en Huércal-Overa. Pero por desgracia, no existe ahora mismo. Aunque tanto el Alcalde actual y la anterior Alcaldesa me habían prometido su instauración, en cuanto fuera posible.
8.- ¿Crees que se podría hacer una escuela en el municipio para enseñar a los jóvenes esta forma artesanal de usar la atocha o esparto?
Estoy convencida de que de que sería un acontecimiento para toda la población escolar y también dentro del colectivo de desempleados.
9.- ¿Cómo percibes el tema del esparto en la actualidad?
Parece que está resurgiendo en muchos sitios como decoración, complementos de vestir como bolsos y zapatos. Esteras para las entradas de las viviendas, cestos para leña o frutas, salvamanteles. Maceteros. Etc.
10.- Me gustaría que contaras alguna anécdota curiosa que te haya podido suceder a lo largo de todos estos años que creas que es digna de ser tenida en cuenta y conocida por quienes lean esta entrevista.
En unas Jornadas realizadas con alumnos del I.E.S. “Cura Valera” hace unos años, unos alumnos se interesaron tanto que dijeron que estarían dispuestos a cambiar los móviles por el esparto.
Otra muy graciosa me sucedió en el I.E.S de Garrucha, pueblo de pescadores. Los alumnos me preguntaron abiertamente, y algunos profesores, “a escondidas de sus alumnos” que los peces “se escaparían por los agujeros tan grandes de la red que había tejido”. Se referían a un harpil que llevé, el cual no se usa para pescar, sino para llevar la paja desde la era donde se realiza la trilla hasta la “pajera”.
11.- Y ahora, te cedo la palabra para que, a modo de resumen, valores lo positivo y negativo de tu experiencia.
Lo más positivo es que donde quiera que he participado en algún acto de divulgación, la gente se ha interesado mucho. Incluso acudieron en una Jornada de artesanía celebrada en Serón, la cual se anunció por Internet, personas deseosas de aprender, del otro extremo de la provincia de Almería.
Lo más negativo, la falta de interés suficiente de los políticos y gobernantes por llevar a cabo la puesta en funcionamiento de un Museo Etnográfico y Talleres en Huércal-Overa. Aunque el ministro de Cultura José Guirao, que asistió a un evento en Serón, hizo algún tipo de reconocimiento a la Artesanía del Esparto.
Entrevista por Ana Martínez Parra
REPORTAJE FOTOGRÁFICO






























Genial, Maria merece el mejor reconocimiento.
Estoy de acuerdo porque la labor desinteresada que esta llevando a cabo merece el reconocimiento de todos los amantes de nuestra cultura y saberes ancestrales.Mil gracias a María y a Gines y a todas las personas que están contribuyendo a mantener viva nuestra idiosincrasia
Mi admiración y enhorabuena por el gran trabajo que, con pasión, realiza Maria. Ella es todo un referente en el tradicional trabajo del esparto de esta zona que, con los apoyos necesarios, podría transmitir sus enseñanzas y pasar el testigo a las nuevas generaciones. ¡Ánimo María, eres admirable!
Qué alegría María, ver la gran entrevista que te han hecho. Eres una una artistaza. Un día se reconocerá tu trabajo, y tendrás un museo.. Te lo mereces. Un abrazo
Es una satisfacción poder asistir a la creación de tantos objetos partiendo de un elemento tan humilde e «insignificante» como el esparto. Individualmente algo frágil y quebradizo (se puede reducir a estopa o incluso a un polvillo insulso). Pero que con el tratamiento adecuado de «cocción» (maceración en agua fría) y «picado» (para formación de cuasi hilos), puede llegar a tejerse objetos de gran belleza, utilidad y resistencia considerable. Incluso persistentes ante el paso del tiempo, habiéndose encontrado en yacimientos arqueológicos objetos con más de mil años de antigüedad.
Con gran acierto declarado «Patrimonio Cultural Inmaterial» (BOE 97 de 23/04/2019), evidenciando que cuando estás contemplando un objeto tejido con esparto, el valor no está en el material físico (como en un collar de oro), sino en el ingenio del artesano que ha volcado su ingenio y destreza física en «crear algo de la nada».
Ojalá que consigas ese Museo que tanto deseas. Lo mereces.
Recuerdo que yo de joven me hacía bolsos y cinturones de pita y quedaban muy vistosos.