“CORPUSPOÉTICA”
El Certamen internacional de Poesía de Valenzuela (Córdoba) de 2019 ha comenzado su andadura con paso firme y con aires de consolidarse, pues el éxito ha sido rotundo, impecable en su manifestación artística, y en lo que supone ser una Gala Poética. La chispa que ha encendido y ha brillado con luz propia ha sido por la música y su acople majestuosamente al contenido de los poemas nominados, que con la calidad y el nivel de los mismos era de esperar. En este sentido, no era de extrañar porque es un lujo la selección de las piezas musicales que han escogido Lydia Sag excelente profesora de piano del Conservatorio Superior de Música de Córdoba y José Mª Martínez profesor de secundaria, y eminente clarinete solista de la Orquesta de la catedral de Córdoba. Según nos confirman los orfebres musicales, la música que acompaña a los poemas y microrrelatos ha sido seleccionada con especial cuidado y detalle, en consonancia con el mensaje y la palabra o voz poética de los poemas de los Autores. Se trata de crear un espectáculo intimista, delicado, con el objetivo de poner de relieve la impresión estética en la unión entre poesía y música. Por todo ello, la elección de las obras pretende aportar un valor artístico añadido a la literatura presente en el acto que conmemoramos en su celebración. Se incluyen, de esta forma, obras musicales de diversos autores y diferentes épocas con el fin de adaptarlas a las letras de los poemas, y de integrar música y texto al unísono. Así pues se interpretan piezas clásicas de Caccini, arias de ópera de Rossini y Puccini, bandas sonoras de compositores destacados como Ennio Morricone, e incluso arreglos de música pop que nos transportan a los universos imaginarios de los poetas, de la mano de los timbres del clarinete y el piano.
En la misma línea, recapitulando lo más significativo de la valoración poética, vamos a destacar algunas opiniones que definen y enmarcan perfectamente lo que ha representado el CERTAMEN CORPUS POÉTICA, y el contenido de algunos poemas Nominados. Respecto al primer galardonado Mª Ángeles Rodríguez de Coín (Málaga), del Certamen Corpus Poética de Valenzuela manifiesta que se sintió feliz de coincidir con otros poetas que, al igual que ella, se sentían orgullosos de poder compartir sus versos aquella tarde y de dejar algo de su sentir poético en los corazones de quienes se acercaron a oír nuestras voces. Con el poema “Nankurunaisa”(traducido a “Con el tiempo todo se arregla”) nos expone que ha querido hacer una reflexión sobre los altibajos de la vida. Nada es fácil en ésta pero siempre hay que seguir adelante con valentía y esfuerzo porque tenemos la obligación de vivir hasta el último momento, y además hacerlo con toda la humanidad que nos caracteriza. En cuanto al segundo galardonado y su respuesta a qué se siente en el Certamen Corpus Poética, el madrileño Andrés Rodríguez Blanco responde que todo fueron sensaciones agradables durante la asistencia al acto de entrega de premios del Certamen. Empezando por la buena organización, desarrollada principalmente por Francisco Velasco, poeta de Valenzuela e impulsor del Certamen, y siguiendo por el hecho de que fuera una gala poética y musical, con la lectura de los poemas acompañada de muy bellas piezas excelentemente escogidas e interpretadas. Otro aspecto como la acogida, la hospitalidad, las facilidades… creo que todo hizo que los seleccionados para el Certamen nos sintiéramos muy a gusto. Unido, además, al motivo de creación del Certamen, la especial celebración del Corpus Christi que lleva a cabo Valenzuela, con la participación generosa y solidaria de tanta gente de la localidad, como pudimos comprobar esa misma noche, tras la gala, cuando anduvimos recorriendo las calles del pueblo mientras se iban alfombrando con bellos y coloridos diseños. Uno se queda sorprendido de esa desprendida colaboración de grandes y pequeños, jóvenes y mayores para que una tradición arraigada siga ahondando y regando sus raíces también con las nuevas generaciones.
Es necesario dar las gracias al Excmo. Ayto y a la Concejalía de Cultura por su apoyo a este nuevo acto cultural que sin duda redundará en beneficios para la vida social y cultural de Valenzuela. Gracias también a empresas, organizaciones y artistas que donaron sus obras como premios y regalos para los seleccionados y ganadores. Y a la Organización del certamen por su entrega y dedicación para que el evento se desarrollara de la mejor manera posible, como así ocurrió.
Nos cuenta que el poema con el que participó, titulado “Del gremio”, es un “metahomenaje”, a modo de elogio de los poetas, que son esas personas que buscan la manera de plasmar el mundo ahondando su mirada en lo que no se suele ver, o en lo que se ve pero no se capta con la suficiente intensidad y emoción. El poeta siempre busca, explora, ensaya la plasmación de la belleza o constata la denuncia, rastrea la frescura de la naturaleza e intenta encontrar la salida de nuestros propios laberintos. Resumiendo, nos sitúa más y mejor en el mundo. Y eso lo hace moldeando, con el conocimiento de su oficio, el “barro de las palabras”.
Respecto al tercer galardonado, el motrileño Moisés Navarro nos asegura que llegar a Valenzuela, tierra de dilatados campos sembrados de olivares de redonda ternura, de horizontes de luz y calles empinadas, y especialmente diseñadas para florecerlas y colorearlas en la Fiesta del Corpus, es todo una gozada. Y una gozada es, y un honor, estar entre los 10 mejores del Corpus Poético. Y más gozo si cabe, si consigues estar entre los tres primeros, donde cualquiera puede ser el primero. Por todo ello estoy agradecido.
Sobre su poema “Donde las gaviotas regresan a morir” comenta y destaca que es tan evidente como incuestionable que la poesía es un acontecimiento individual, íntimo y absolutamente personal. Y que se manifiesta en la hondura de quien lee o escucha un poema. Por tanto, la poesía no necesita de explicación preliminar. Sin embargo, conocer la intención de quien escribe y los ingredientes con que amasa sus poemas, puede ser de utilidad a la hora de entrar en el corazón de sus palabras y en el palpitar de sus versos, antes de leerlos, abrazarlos, atravesarlos, digerirlos y hacerlos completamente propios. Su poema es un pálpito de melancolía, de añoranza, de ausencia en una tarde triste y amarilla de febrero. Es dolor con rumor de ausencia, con aroma a mar, suavizado por la dulzura de la tarde que muere. En el verso “La tarde cae lenta y sangra un poco”. (La metáfora no puede ser más hermosa ni más sugerente ante la tragedia explícita de dolor, tristeza, pena que se avecina)…El alma sólo ve tristeza, sombra, soledad, muerte. Y busca un resquicio de luz en su recuerdo (su playa) para ofrendarse, morir (en ella) “y busco a dios y a ti, y busco aquella misma playa donde supe de siempre que las gaviotas regresan a morir.”
El madrileño Jorge Cappa, galardonado con un Accésit, también nos comenta lo que se siente en el Certamen Corpus Poética. Es una satisfacción estar entre los galardonados, sobre todo teniendo en cuenta que se presentaron más de 200 obras. Lo mejor de participar en la gala de premios fue compartir mi poema y conocer los poemas de los otros autores galardonados en una velada poética que resultó interesantísima. Además quiero destacar también el haber conocido Valenzuela, un pueblo bonito y más aún con las calles decoradas tan bellas para y por su festividad del Corpus.
De su poema “Entre el tiempo y el olvido” destaca que refleja una historia que recorre la frontera que separa su patente naufragio de su improbable pero anhelado retorno. Es al situarme en esa fina cornisa donde suele surgir mi poesía, como ocurrió en este caso.
Respecto a otra de los galardonados con un Accésit, Isabel Almagro Pegalajeña de Jaén, nos expresa que en el Certamen Corpus Poética, se sintió muy bien acogida entre tanta buena gente, y más aún, al percibir el orgullo que sienten de su tan aclamada celebración. Fue una tarde memorable, rodeada de tanto talento. Dos músicos excepcionales nos acompañaron y fue el culmen de la velada. No me queda otra cosa que desear una larga trayectoria a tan magnífico proyecto.
La jienense Isabel, sobre su microrrelato titulado Mi Regreso destacó que quiso hacer una oda a todos esos pueblos que, actualmente, se mantienen firmes y resisten ante la sombra y la amenaza de la despoblación. En él plasmo la mezcolanza de emociones que vive quien regresa a su pueblo natal, añorando aquellos días felices que conforman su esencia.
Al poeta sevillano de Aznalcázar, Raúl Romera galardonado con Accésit cuando se le pregunta: ¿Qué se siente en el certamen Corpus Poética de Valenzuela? Nos responde que la experiencia de ser finalista de este certamen le ha dado la oportunidad de conocer un pequeño gran pueblo en el que te sientes acogido como uno más. Compartir lectura con poetas de gran bagaje literario ha sido un honor y un placer, al tiempo que una singular prueba para alguien que, como yo, prácticamente se ha iniciado en este mundo de la escritura. Este certamen, que terminará siendo una referencia en muy poco tiempo gracias al entusiasmo de su organizador Francisco Velasco Rey y al apoyo del Ayuntamiento de Valenzuela, es un cálido y generoso punto de encuentro para todos aquellos que comparten la inquietud por la poesía. Respecto a su poema “Es de la noche” destacaría que es un poema estructurado como los cuadros de una exposición. Un recorrido casi visual por estampas del amor, el deseo, la ausencia y la introspección.





