A Candela Pérez Sánchez
Una linda princesita, que acaban de coronar como Reina de La Casa de Andalucía en Valencia
Hace muchos, muchos años, que la casa de Andalucía en Valencia celebra su Semana Cultura entre el 1 y el 9 de diciembre. Son muchos los actos que se realizan esos días, pero el día 6, es el de la coronación de las Reinas. Para mi es el más importante y emotivo; a ti, Candela no se te olvidará nunca, por lo guapísima que estabas con tu maravilloso traje blanco de Reina, por las cosas tan bonitas que te dijeron y por los besos y aplausos que recibiste. No se te olvidará porque tienes la suerte de pertenecer a una familia muy arraigada a esta Casa, tus abuelos son una institución en ella, llevan más de 30 años como socios y 25 cantando en el Coro Rociero, sin faltar un día. Tu abuelo Manolo, fue un gran Presidente, tu mamá y tus tías, fueron componentes del Cuadro de Baile de la entidad durante muchos años, siendo un verdadero espectáculo verlas bailar. Ya ves, tienes una familia que llevan muy adentro las raíces andaluzas.
Y de tu papa, ¿que te voy a decir?, si Cádiz, Huelva y Sevilla se le asoman por los poros de la piel. También perteneció al coro, e hizo sus pinitos en el teatro, haciéndolo muy bien; no sé por qué no quiso seguir en el grupo, nosotros siempre lo estaremos esperando.
Y tu mamá fue mi profesora de sevillanas. Como ves Candelita, siento un gran cariño y simpatía por tu familia, y ahora que te conozco siento devoción por ti.
Distinguida, refinada,
la llama de tu candela,
una encendida fogata
que te calienta y no quema,
es tu nombre Candelita
el brillo de las estrellas.
Hoy, al ver tu coronación tan hermosa y brillante, me recordó otra de hace justo 25 años, la de mi hija Maribel, que fue coronada el 6 del diciembre 1993 en el mismo escenario y a la misma hora, siendo tu abuelo el Presidente de la Casa, el que le impuso la banda y la insignia, el que le dedico unas bonitas palabras, el que mimó y cuidó de ni niña durante los dos años de su reinado, mira si hay similitud. Ese cuadro que hoy ha bailado para ti, esas señoras, todas casadas con hijos y trabajando, que se han vuelto a reunir, sacando sus trajes de volantes para bailarte. ¡Que bonito y emotivo ha sido!, pues esas señoras siguen tan guapas, con el mismo cuerpo y el mismo arte que hace 25 años.
Tu mamá, tus tías, Alicia, Inma, Eva, Carol y algunas más también le bailaron a mi niña, y ese Coro que te cantó en la misa, se estrenó en la de mi hija; mira si hay coincidencias.
Hace unos días, estaba hablando con tu abuelo y alguien le pregunto si me conocía; el respondió: ¡”Hace más de doscientos años”!.
Por esas cosas que hemos vivido durante muchos años, me siento en la obligación de escribirte algo, Candelita, como cariñosamente te dice tu hermano; fueron muy bonitas las palabras que te dedico, y las de tus primos, cosas que recordaras siempre.
Y mis sencillas palabras las mando a un prestigioso periódico Nacional, donde las leerá mucha gente, para que sepan que aquí en Valencia, en la casa de Andalucía, en un rinconcito que tenemos para no olvidarnos de nuestra Tierra, hay una preciosa niña llamada Candela, de nueve años, que acaban de coronar como Reina de toda nuestra pequeña Andalucía. Ya verás como poco a poco, a ti también se te ira colando por las venas.
Yo Candelita, te deseo toda la felicidad. Se que tendrás un bonito reinado, que vas a conocer gente interesante y lo pasarás muy bien.
Y termino con este pequeño poema que te dedico con cariño:
A CANDELITA, REINA INFANTIL
Ha florecido en diciembre
una clavellina blanca,
una bella mariposa
que Candelita se llama.
Y ha llegado repleta de ilusión
al jardín de los sueños y las Hadas.
Oíste la llamada de las musas,
te pidieron que fueras nuestra Reina;
dijiste si, de gozo tu alma llena
convirtiéndote así en el mejor poema.
Vuela blanca palomita,
con tus alas de cristal
y canta a los cuatro vientos
lo bonito que es el mar
y el azul del firmamento.
Pasea con orgullo tu figura
con tu corona imperial
con atuendos de Reina
y tu cara angelical.
Eres la copia, chiquilla
de un ángel inmaculado
de los que pintó Murillo
en los parques de Sevilla.
Isabel Pérez Fernández




